Casa habitada:

Las casas deshabitadas son frías; al entrar sueles sentir una desagradable sensación: no descubres "alma" en una casa deshabitada.

Algo así ocurre con los lugares religiosos deshabitados: transmiten un mensaje de vacío, de añoranza...

Una casa habitada se palpa: habrá orden o desorden..., pero algo nos dice que está habitada. Y por el orden o desorden nos damos cuenta de la calidad de sus habitantes.

La visita a una casa habitada nos informa de los gustos de los moradores, de los lugares que más usan, de los estilos decorativos, de las aficiones literarias, musicales, artísticas...Decimos: "Lo tienen con mucho gusto..."

Mostrar una casa es algo así como desvelarnos ante los demás. Los muros, las cosas, los muebles, el orden, todo nos revela.

Elegir lo que ponemos, lo que quitamos, dónde lo ponemos... es una forma de manifestar lo que somos, lo que nos hace felices, lo que nos hace estar bien y cómodos, el ambiente que creamos...

Para entender bien lo que hay en una casa necesitamos, además, la presencia y la palabra de los moradores que nos digan: esta bandeja me la regaló papá cuando todavía éramos novios: tiene 55 años. El transistor se lo compramos a Alberto. El mueble del comedor nos costo 75 Euros. De esta manta no me desprendo, la compré nada más casarnos y me costó 30 Euros.

Las cosas de una casa no son sólo cosas. Tienen alma, vida, historia, están cargadas de recuerdos, de esfuerzos, sacrificios, tienen nombres queridos detrás de ellas...

Quien sólo las ve por fuera, no descubre lo que encierran de historia familiar, de sentimiento, de recuerdo...

Nos tienen que explicar las cosas para darles valor...

 

Esta imagen de la casa es la que nos puede ayudar a comprender lo que es una iglesia habitada o deshabitada...

Siguiendo la imagen de la casa habitada, un desconocido que llega a una iglesia observará a qué dan importancia dentro del templo sus moradores: el recinto bautismal, el rincón del silencio y oración, el altar de la eucaristía, el presbiterio, el espacio para la Palabra, la música ambiental, la iluminación cuidada, los cuadros, las hojas...

 

VISITA A UNA IGLESIA

 

Vamos a hacer una visita a una Iglesia. Sentimos curiosidad y nos preguntamos: ¿qué hay dentro de una Iglesia? Queremos descubrir el interior y sus elementos principales.

En las Iglesias ocurre algo parecido a las casas que habitamos. Por lo general todas tienen las mismas dependencias: cocina, dormitorios, sala de estar, comedor, servicio. Lo que varía es el espacio, la ornamentación, el mobiliario, el lugar donde está construida, el estilo.

Y ante unas casas decimos: ¡Vaya palacio! o ¡qué pinta de chabola!

Hoy muchos no conocen el significado de los elementos de una iglesia.

 

 

El pórtico:

No lo tienen todas las iglesias, pero sí algunas

románicas y góticas. Es el espacio que media entre la calle

y la puerta de entrada en la nave...

Es conocido el Pórtico de la Gloria de la catedral de Santiago.

Algunos dan al pórtico un sentido de mediación o preparación.

Es el espacio que tiene la persona para prepararse

y entrar dignamente en la iglesia, se considera lugar sagrado.

 

 

La nave: (Tiene nombre de barco)

Es un espacio amplio para que las personas puedan reunirse; es una especie de sala común. Hay iglesias que tienen una nave central y otras a los lados -por por lo general, llamadas naves laterales"- En la nave caben todos. Todos tienen un sitio. Todos van en el mismo barco y hacia el mismo puerto.

 

La pila:

En muchas iglesias, sobre todo antiguas, se encuentra situada, junto a la entrada, una especie de concha o pila del agua bendita. Contiene agua bendecida en la Noche de Pascua. El cristiano, al pisar la iglesia, introduce su mano en el agua y hace la señal de la cruz; es un gesto que indica purificación, lavatorio. Recuerda el agua del bautismo que abrió las puertas de la iglesia al bautizado.

Vamos a la casa de los amigos limpios o vamos a nuestra casa para ponernos limpios, para arreglarnos. Con este gesto, el cristiano manifiesta una actitud y disposición del corazón para refrescar el corazón y 1avarlo para el encuentro con Dios y con los demás.

 

El altar:

Lo primero que atrae la atención de quien entre

en una iglesia es el altar, situado en lugar destacado

del presbiterio. Ocupa el lugar más visible;

suele estar un poco elevado para concentrar

todas las miradas. El altar es una mesa.

Se encuentran altares de madera, de piedra, de hierro...

Poco importa la materia de que está hecho;

lo importante es que es una mesa, un lugar donde los amigos,

los invitados pueden hablar, comer, compartir, escucharse,

colocar los dones, los regalos. Para los cristianos el altar

es todo eso y es más: es la mesa donde Dios se hace presente

como Ofrenda y donde se da El mismo como comida.

Desde el altar se nos dice: "Tomad y comed".

"Este es mi Cuerpo que se entrega por vosotros"...

 

 

El ábside:

 

Es la parte delantera de la iglesia donde está situado,

ordinariamente el altar.

Suele estar orientado hacia el este, donde sale el sol,

recordando que Jesús es el Sol, la Luz que ilumina

y hace avanzar a los que creen en El.

Suele haber una cierta confusión o equiparación entre "altar",

"ábside" y "presbiterio". En el ábside, o parte delantera de la iglesia,

está el lugar de los presbíteros (sacerdotes),

que presiden la celebración de los sacramentos y el altar.

 

El retablo:

El ábside se recubre, en algunos estilos artísticos,

con una ornamentación que llamamos retablo

y que algunos confunden con el altar.

Retablo viene del latín (retro tábula= detrás de la tabla,

detrás del altar).

El retablo es una colección o conjunto de figuras

pintadas o en talla que representan la serie de una historia o suceso.

 

La cruz:

En la época romana la cruz era considerada

un instrumento de muerte para los esclavos

y rebeldes. Para los cristianos es el signo de la redención

realizada por Jesús. La muerte de Jesús en la cruz

y su resurrección son el acontecimiento primordial

del cristianismo. Por eso la cruz preside y se alza

como signo de referencia en cada templo. La representación

de la cruz tiene diversas formas:

Cruz latina (palo vertical más largo, palo horizontal más corto),

cruz griega (los cuatro brazos iguales),

cruz de San Andrés (en forma de aspa);

cruz en forma de "taull (T),

cruz con dos brazos trasversales…

Encontraréis la cruz, de una forma u otra, en todos los altares y presbiterios.

La disposición y la belleza de los objetos dentro de la iglesia ayudan a captar lo que significan.

 

 

Vía crucis:

con frecuencia en las paredes laterales de las iglesias

suele haber a modo de adorno escenas del camino realizado

por Jesús hacia el lugar de la muerte. Es lo que se llama Vía crucis.

Cada escena es una estación o parada para contemplar un aspecto del misterio.

 

 

El Cirio:

Es una vela grande de cera. En la noche pascual es bendecida

y encendida en el fuego que evoca la luz en medio de las tinieblas,

la presencia de Jesús y su victoria sobre el pecado y la muerte.

Cuando no tenemos palabras para señalar la presencia de Jesús,

acudimos a signos y símbolos que nos acerquen a la realidad

que deseamos expresar. El Cirio evoca siempre presencia de Jesús,

triunfo de la luz sobre las tinieblas. Desde el domingo de Pascua

al Domingo de Pentecostés, el Cirio preside todas las celebraciones

de la comunidad cristiana. Además, en algunas iglesias

lo puedes ver todo el año junto al altar, lo más frecuente

es que lo encuentres en el Baptisterio.

 

 

El baptisterio:

Originariamente era una piscina para el baño.

El baptisterio dentro de la iglesia es el espacio

donde se sitúa la pila bautismal. Es una de las partes

más importantes de un templo. El baptisterio solía

construirse de muchas formas: rotonda, hexagonal,

fuera de la iglesia o dentro de ella...

Algunos son verdaderas obras de arte.

En las construcciones modernas después del Concilio,

el Baptisterio ocupa un lugar privilegiado cerca del altar.

En él está colocada permanentemente la pila bautismal.

Su importancia le viene por ser el lugar propio

de la celebración del sacramento del Bautismo,

por el que una persona entra a formar parte

de la comunidad cristiana, de la iglesia.

 

El sagrario:

lugar de lo sagrado (también tabernáculo, tienda de campaña)

es el especio donde se guarda la Eucaristía al final

de la celebración. Antes del Concilio ocupaba un puesto

central sobre el altar o encima de éste. Ahora lo ordinario

es que el Sagrario esté colocado en un recinto silencioso

de la iglesia y al mismo tiempo digno, donde poder contemplar,

adorar y hacer silencio reverente.

Aquí se guarda el Pan eucarístico pensando en los enfermos,

o los moribundos, o los que no han podido participar en la celebración.

Suele distinguirse la ubicación del Sagrario por una luz o lámpara encendida constantemente. La lámpara al igual que el Cirio, señala la presencia del Señor.

 

El confesionario:

lugar donde se celebra el sacramento de la penitencia o reconciliación. Algunas personas lo confunden con "armarios" de madera que hay a los lados de la iglesia.

Al principio, el Confesionario no era más que una sede (silla) donde se sentaba el presidente de la celebración para presidir y recibir la confesión de los fieles. Con el tiempo, después del Concilio de Trento, el Confesionario tomó la forma que hemos conocido, una especie de "garita". Ahora existe la tendencia a reservar un espacio de la iglesia para "capilla penitencial". Van dejando la forma de "garitas" y se asemejan a un pequeño "despacho" donde es posible un diálogo más personal.

 

Las estatuas y los cuadros:

Muchas iglesias, especialmente las antiguas, están adornadas

con estatuas de Jesús, de María, de Santos y cuadros que

representan escenas bíblicas o de la vida de algún santo.

Es una manera de manifestar y anunciar las maravillas de Dios

a los largo de la historia y en sus hijos, los santos. Todo ello

nos recuerda la cercanía de Dios: su cariño se ha hecho palpable

a través de hombres y mujeres que han sabido responder a su amor.

Unos hombres han plasmado estas acciones de manera plástica

y las han colocado en la iglesia para que no se

olvide la acción de Dios en la historia y para alentar a hombres

y mujeres a dejar actuar a Dios también hoy en nuestras vidas.

 

Sillas y bancos:

En la nave de la iglesia hay sillas y bancos para acoger a todos e invitarles a tomarse tiempo para escuchar a Dios, celebrar los sacramentos y encontrarse con otros. Estos "sitios" no están numerados ni hay "reservados". Delante de Dios todos somos iguales. En celebraciones especiales, por cortesía y para dar prioridad a las personas afectadas, se dejan algunos bancos para determinadas familias (es el caso de funerales, bodas, primeras comuniones...).

 

Ambón:

significa subir, ascender. Lugar desde donde se proclaman las lecturas bíblicas en la celebración cristiana, colocado a uno de los lados del altar.

Es el lugar desde el que Dios nos habla, por medio de un miembro de la comunidad que deja su voz a Dios.

 

Y además de estos elementos comunes habrá que resaltar los propios del templo parroquial que se visite…

Visitando una Iglesia

Actividad de Catequesis

SANTIAGO DE COMPOSTELACantamuda. San Salvador de CantamudaFromista. San Martin de FromistaVia Crucis - 2003Bareyo. Bareyo