Miércoles de Ceniza

 

1.- Palabra de Dios:

Podemos cambiar algunas cosas

 

Cuidad de no practicar vuestra justicia delante de

los hombres para ser vistos por ellos; de lo

contrario no tendréis recompensa de vuestro

Padre celestial. Por tanto, cuando hagas limosna,

no lo vayas trompeteando por delante como hacen

los hipócritas en las sinagogas y por las calles,

con el fin de ser honrados por los hombres; en verdad os digo que ya reciben su paga. Tú, en cambio, cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha; así tu limosna quedará en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.

«Y cuando oréis, no seáis como los hipócritas, que gustan de orar en las sinagogas y en las esquinas de las plazas bien plantados para ser vistos de los hombres; en verdad os digo que ya reciben su paga.

Tú, en cambio, cuando vayas a orar, entra en tu aposento y, después de cerrar la puerta, ora a tu Padre, que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.

(Mt6,1-6)

 

2. Reflexiona la palabra de Dios

 

Jesús nos dice que no debemos hacer el bien para que nos vean, porque nos den un premio o para parecer mejor que otros.

Quiere Jesús que hagamos el bien por amor a Dios y a los hermanos sin que nos importe lo que la gente dice.

Lo importante es el corazón y no lo que se ve.

Es el Padre el que nos va a recompensar. Los hombres dan recompensas pequeñas y poco duraderas. La recompensa de Dios dura para siempre. ¡Conviértete y no hagas el bien con intención de que te vean!

 

3.- Oración del grupo

 

EN CAMINO CONTIGO, NADA ME INQUIETA

 

Señor, hoy queremos empezar a caminar contigo.

Sabemos que es el tiempo de cambiar lo que

nos impide hacer el bien.

Es un tiempo de marcha por el camino del bien.

Solos no podemos. Tú eres el Camino.

¡Queremos caminar contigo Jesús!

Aunque nos cueste, como te costó a Ti ir a la cruz. 

¡Queremos caminar contigo Jesús!

Aunque a veces el pecado nos ensucia de polvo

la blancura del bautismo.

¡Queremos caminar contigo Jesús!

Para aprender de Ti el amor y la constancia en el bien.

¡Queremos caminar contigo Jesús!

Haz, Señor, que no te abandonemos en el camino de la Cruz

para que no perdamos la esperanza y la alegría

que nos lleve a la resurrección.

 

4. Escribe tu propia oración. (Es tu respuesta a Dios: deseo, propósito, sueños, compromiso...etc)

 

 

Primer Domingo de Cuaresma

 

l. Palabra de Dios:

No nos dejes caer en la tentación

 

Jesús, lleno de Espíritu Santo, se volvió del Jordán, y era conducido por el Espíritu en el desierto, durante cuarenta días, tentado por el diablo. No comió nada en aquellos días y, al cabo de ellos, sintió hambre.

Entonces el diablo le dijo: "Si eres Hijo de Dios, di a esta piedra que se convierta en pan.» Jesús le respondió: «Esta escrito: No sólo de pan vive el hombre.» Llevándole a una altura le mostró en un instante todos los reinos de la tierra; y le dijo el diablo: «Te daré todo el poder y la gloria de estos reinos, porque a mí me ha sido entregada, y se la doy a quien quiero. Si, pues, me adoras, toda será tuya."

Jesús le respondió: «Esta escrito: Adorarás al Señor tu Dios y sólo a él darás culto.» Le llevó a Jerusalén, y le puso sobre el alero del Templo, y le dijo: «Si eres Hijo de Dios, tírate de aquí abajo; porque está escrito: A sus ángeles te encomendará para que te guarden. Y: En sus manos te llevarán para que no tropiece tu pie en piedra alguna.» Jesús le respondió: «Está dicho: No tentarás al Señor tu Dios."

Acabada toda tentación, el diablo se alejó de él hasta un tiempo oportuno. (Lc. 4, 1-13)

 

2. Reflexiona la palabra de Dios

Para ser libres tenemos que elegir constantemente.

Un cristiano también tiene que elegir en su vida. El secreto está desde dónde se elige. ¿Eliges desde Dios? ¿Eliges desde lo que te apetece? ¿Eliges desde tus pasiones y deseos primarios? ¿Eliges desde el amor a la vida? ¿Eliges desde el deseo de tener más o de ser más persona?

 

No es fácil elegir. Un cristiano tiene una brújula para elegir el camino.

Tenemos a Jesús y a su palabra: "No sólo de pan vive el hombre" . 

La tentación nos va a empujar hacia el egoísmo, el mal.

Jesús ha vencido al diablo que es el mal espíritu.

 

3. Oración del grupo:

Ayúdame a elegir.

 

Señor, tú quieres que yo sea feliz.

Me has hecho libre para amar y servir,

pero a veces, me dejo llevar de la tentación.

Elijo tener cosas, nunca me conformo

porque creo que por tener más valgo más.

Elijo "alucinar", ser un chulito que se cree el mejor

y desprecio a los demás.

Elijo muchas veces mandar a todos, ser el primero

a costa de cualquier cosa; pero esto no me hace feliz.

Enséñame a ser libre ante la tentación como tú,

a poner a Dios en el centro de mi vida,

a amar y servir a los demás en todas las cosas.

Tú eres el "camino de la libertad" .

Enséñame a "caminar" por él. Amén

 

4. Escribe tu propia oración. (Es tu respuesta a Dios: deseo, propósito, sueños, compromisos, etc.)

 

Domingo Segundo de Cuaresma

 

l. Palabra de Dios:

"Ver con los ojos de Dios"

 

Sucedió que unos ocho días después de estas palabras, tomó consigo a Pedro, Juan y Santiago, y subió al monte a orar. Y sucedió que, mientras oraba, el aspecto de su rostro se mudó, y sus vestidos eran de una blancura fulgurante, y he aquí que conversaban con él dos hombres, que eran Moisés y Elías; los cuales aparecían en gloria, y hablaban de su partida, que iba a cumplir en Jerusalén.

Pedro y sus compañeros estaban cargados de sueño, pero permanecían despiertos, y vieron su gloria y a los dos hombres que estaban con él.

Y sucedió que, al separarse ellos de él, dijo Pedro a Jesús: «Maestro, bueno es estarnos aquí. Vamos a hacer tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías», sin saber lo que decía.

Estaba diciendo estas cosas cuando se formó una nube y los cubrió con su sombra; y al entrar en la nube, se llenaron de temor.

Y vino una voz desde la nube, que decía: «Este es mi Hijo, mi Elegido; escuchadle.»

Y cuando la voz hubo sonado, se encontró Jesús solo. Ellos callaron y, por aquellos días, no dijeron a nadie nada de lo que habían visto.

(Lc . 9, 28-36)

 

2. Reflexiona la palabra de Dios

 

Cuando Jesús se pone a orar al Padre, su rostro se resplandece. Sus ojos brillan y hace ver a los apóstoles la gloria de Dios.

Cuando vemos a través de Jesús y descubrimos el rostro de Dios, nos sentimos felices, nos transfiguramos porque aparece en nosotros lo mejor: Nuestra bondad, nuestra generosidad, nuestro amor, todo lo que tenemos de Dios.

Escuchar a Jesús y seguir sus caminos nos hace felices porque vemos el mundo con los ojos de Dios.

 

3. Oración del grupo:

Tu rostro buscaremos.

 

¡Queremos ver tu rostro, Señor!

Como lo vieron tantos hombres y mujeres buenos.

¡Queremos ver tu rostro, Señor!

Como lo vio Jesús en la oración.

¡Queremos ver tu rostro, Señor!

En los demás, más allá de los prejuicios.

¡Queremos ver tu rostro, Señor!

En los momentos difíciles.

¡Queremos ver tu rostro, Señor!

En los momentos alegres.

¡Queremos ver tu rostro, Señor!

En los miedos y en la esperanza.

¡Queremos ver tu rostro, Señor!

Cuando vayamos al cielo. Amén

 

4. Escribe tu propia oración. (Es tu respuesta a Dios: deseo, propósito, sueños, compromisos, etc.)

 

Domingo Tercero de Cuaresma

 

. Palabra de Dios:

“Una nueva oportunidad"

 

Les dijo esta parábola: «Un hombre tenía plantada una higuera en su viña, y fue a buscar fruto en ella y no lo encontró.

Dijo entonces al viñador: "Ya hace tres años que vengo a buscar fruto en esta higuera, y no lo encuentro; córtala; ¿para qué va a cansar la tierra?"

Pero él le respondió: "Señor, déjala por este año todavía y mientras tanto cavaré a su alrededor y echaré abono, por si da fruto en adelante; y si no da, la cortas.". (Lc. 13, 6-9)

 

Reflexiona la palabra de Dios

 

De pronto vemos un árbol en nuestro jardín que parece estar seco y

que no da frutos hace tiempo.¡Qué tentación el cortarlo! .

En nuestra vida hay cosas que no funcionan, parece que no tenemos salida y sin embargo, Dios nos da una nueva oportunidad. Dios es paciente, confía en nosotros y como el padre del Hijo Pródigo, espera la vuelta.

Hoy es buen momento de preguntarle al Señor: ¿En qué tengo que madurar? ¿Qué debo hacer para crecer y dar frutos de buen cristiano?

 

3.- Oración del grupo

Gracias por tu paciencia

 

¡Gracias por tu paciencia, Señor!

Cuando sigo mis caprichos.

¡Gracias por tu paciencia, Señor!

Cuando no oigo tus palabras.

¡Gracias por tu paciencia, Señor!

Cuando no doy frutos de amor.

¡Gracias por tu paciencia, Señor!

Cuando desobedezco a mis padres.

¡Gracias por tu paciencia, Señor!

Cuando no trabajo en los estudios.

¡Gracias por tu paciencia, Señor!

Cuando no ayudo a los demás.

Tú sabes esperar, confías en mí.

Sabes, Señor, que puedo mejorar.

Sólo te pido tu amor y tu paciencia y daré frutos. Amén

 

4. Escribe tu propia oración. (Es tu respuesta a Dios: deseo, propósito, sueños, compromisos, etc.)

 

Domingo Cuarto de Cuaresma

 

l. Palabra de Dios:

"La fiesta del perdón"

 

Dijo Jesús: Un hombre tenía dos hijos; y el menor de ellos dijo al padre: "Padre, dame la parte de la hacienda que me corresponde”. Y él les repartió la hacienda. Pocos días después el hijo menor lo reunió todo y se marchó a un país lejano donde malgastó su hacienda viviendo como un libertino.

Cuando hubo gastado todo, sobrevino un hambre extrema en aquel país, y comenzó a pasar necesidad. Entonces, fue y se ajustó con uno de los ciudadanos de aquel país, que le envió a sus fincas a apacentar puercos. Y

deseaba llenar su vientre con las algarrobas que comían los puercos, pero nadie se las daba. y entrando en sí mismo, dijo: "¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen pan en abundancia, mientras que yo aquí me muero de hambre!

Me levantaré, iré a mi padre y le diré: Padre, pequé contra el cielo y ante ti. Ya no merezco ser llamado hijo tuyo, trátame como a uno de tus jornaleros. Y, levantándose, partió hacia su padre. Estando él todavía lejos, le vió su padre y, conmovido, corrió, se echó a su cuello y le besó efusivamente.

El hijo le dijo: "Padre, pequé contra el cielo y ante ti; ya no merezco ser llamado hijo tuyo. Pero el padre dijo a sus siervos: "Traed aprisa el mejor vestido y vestidle, ponedle un anillo en su mano y unas sandalias en los pies. Traed el novillo cebado, matadlo, y comamos y celebremos una fiesta, porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido y ha sido hallado. Y comenzaron la fiesta.

Su hijo mayor estaba en el campo y, al volver, cuando se acercó a la casa, oyó la música y las danzas; y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello.

Él le dijo: "Ha vuelto tu hermano y tu padre ha matado el novillo cebado, porque le ha recobrado sano. Él se irritó Y no quería entrar. Salió su padre, y le suplicaba. (Lc. 15,11-28)

 

2" Reflexiona la palabra de Dios

 

Jesús nos quiso mostrar en esta parábola cómo es el corazón de Dios Padre.

Nosotros podemos pecar separarnos del camino del amor que es el camino de la felicidad. Pero allí está el Padre mirando el camino a ver si regresa el hijo.

Cuando regresa el hijo ingrato, lo abraza y no le deja disculparse. Hace una fiesta; es la fiesta del perdón, es la fiesta del amor.

El corazón del Padres es un corazón misericordioso y es misericordioso porque nos rescata por el amor.

No olvidemos el perdonar como Él nos perdonó.

 

3. Oración del grupo:

Me regalas tu perdón

 

Cuántas veces me he portado mal.

Cuánta ingratitud, olvidando el

bien que me has hecho.

Gracias por tu perdón.

Gracias por esperarme

con los brazos abierto de padre bueno.

Gracias porque me has rescatado c

on tu misericordia,

del odio y el deseo de venganza.

Jesús me ha enseñado a perdonar,

en los momentos más difíciles.

Setenta veces siete, muchas, siempre.

Has estado grande y te has alegrado

y has hecho una fiesta de perdón y de olvido.

Enséñame a perdonar

y a tener un corazón como el tuyo. Amén

 

4. Escribe tu propia oración. (Es tu respuesta a Dios: deseo, propósito, sueños, compromisos, etc.)

 

Domingo Quinto de Cuaresma

 

l. Palabra de Dios:

"Tampoco yo te condeno"

 

Los escribas y fariseos le llevan una mujer sorprendida en adulterio, la ponen en medio y le dicen: «Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. Moisés nos mandó en la Ley apedrear a estas mujeres. ¿Tú qué dices?» Esto lo decían para tentarle, para tener de qué acusarle. Pero Jesús, inclinándose, se puso a escribir con el dedo en la tierra.

Pero, como ellos insistían en preguntarle, se incorporó y les dijo: «Aquel de vosotros que esté sin pecado, que le arroje la primera piedra.»

E inclinándose de nuevo, escribía en la tierra. Ellos, al oír estas palabras, se iban retirando uno tras otro, comenzando por los más viejos; y se quedó solo Jesús con la mujer, que seguía en medio. Incorporándose Jesús le dijo: «Mujer, ¿dónde están? ¿Nadie te ha condenado?» Ella respondió: «Nadie, Señor.» Jesús le dijo: «Tampoco yo te condeno. Vete, y en adelante no peques más.». (Jn. 8, 3-11)

 

2. Reflexiona la palabra de Dios

 

Jesús se muestra compasivo y misericordioso como el Padre.

Jesús no quiere el pecado y el mal, pero no quiere perder al pecador. Quiere rescatar desde la misericordia, el perdón y la comprensión al pecador para que vuelva al buen camino.

No lo entendían así los chivatos, los criticones, los que señalan al que se equivoca y agrandan su error.

Pero Jesús que ve el fondo del corazón sabe de la hipocresía de los que acusan y se escandalizan del pecado del prójimo, porque ven la paja en el ojo ajeno y no ven la viga en el suyo.

 

3. Oración del grupo

Corazones de piedra

 

Señor, gracias porque me has

enseñado a perdonar.

Cuántas veces yo también he

lanzado la piedra de mis críticas,

he puesto motes humillantes a mis compañeros.

Tú me has enseñado a despreciar el mal,

pero no a las personas.

Muchas veces he hecho lo mismo 

he criticado a otros.

Dame colirio a los ojos para ver a los demás

como tú los ves.

Dime como a la mujer apedreada:

"Tampoco yo te condeno," y aprenderé a perdonar. Amén

 

4. Escribe tu propia oración. (Es tu respuesta a Dios: deseo, propósito, sueños, compromisos, etc.)

 

Cuadro de texto: Orar en Cuaresma (Niños)
Ciclo “C”