|
1.- CUANDO NACE UN NIÑO... ENHORABUENA. Un niño nace: Alguien ha hecho posible esta maravilla, alguien ha sido capaz de amar, de esperar y de sufrir. Ese alguien sois vosotros: LOS PADRES. Un hijo es el fruto de un amor creativo. Es el resultado de la capacidad creadora del hombre y de la mujer. ¿Puede haber algo más grande para el hombre y la mujer que transmitir la vida?. ¿Existe algo más sublime que ser creadores? Por eso, ¡ENHORABUENA, PADRES! Vuestros familiares, amigos y vecinos sin duda os han felicitado ya. También la Iglesia os felicita sinceramente: porque habéis aceptado la misión de colaborar con Dios creador, porque habéis tenido la generosidad de amar la vida, porque habéis asumido la responsabilidad de ser padres. Estad seguros que Dios está cerca de vuestra alegría. Sin palabras, sin gestos sorprendentes, Dios sigue alentando la vida que desde el principio creó. Nosotros, casi sin darnos cuenta, prolongamos su obra. Quizás merezca también que, ahora, le digamos a Dios: ¡GRACIAS! HAY QUE CELEBRARLO Cuando algo grande sucede en nuestra pequeña historia personal, solemos celebrarlo. Por eso, convocamos a los familiares y amigos, les invitamos a una comida, a una merienda o a un café... y nos reunimos con ellos. Y aquel día hacemos fiesta.
Sacerdote: Nuestra Celebración comienza con el rito de la señal de la Cruz. Todas las naciones y colectivos humanos tienen banderas o signos que expresan su identidad. Los cristianos también tenemos nuestra insignia: la Cruz, símbolo de Muerte y Resurrección. Cuando hacemos este signo, queremos morir al pecado y nacer a la vida nueva de Jesús Resucitado.
N...., la Comunidad Cristiana te recibe con gozo y esperanza. Yo, en su nombre, te signo con la señal de Cristo Salvador. (Se acerca al niño y le hace la señal de la Cruz...) Y vosotros, padres y padrinos, haced sobre su frente la señal de la Cruz... Y todos nosotros, comenzamos la Eucaristía con el signo de la Cruz... En el nombre del Padre, del Hijo....
Oración hecha por uno de los padres
Estamos aún, Señor, asombrados y felices por este hij@ que tu amor nos ha regalado a través de nuestro amor... No sabíamos que dar la vida a un hij@ en el amor pudiera hacer tan dichosos a sus padres. Nos has hecho, Señor, colaboradores tuyos para crear a un ser humano que es nuestro propio hij@. Gracias por este hij@ tuyo y nuestro a la vez, que nos tiene un poco locos... Gracias, Dios, Padre de todo y de todos. Nuestra hij@ es tuyo y nuestro. Empieza ya a dar señales de inteligencia. Tiene un corazón que se prepara para amar. Queremos bautízarl@. Llevarlo a tu Iglesia y lavarlo con el agua refrescante y purificadora del Bautismo de tu Hijo Jesús. Le enseñaremos a rezarte a Ti, “Padre Nuestro que estás en el cielo...” ...que estás en la vida, en nosotros y en los otros... Pero te pedimos que nos eches una mano. Queremos ir delante con el ejemplo y la vida, aunque no vamos a ser unos padres perfectos. Y queremos comprometernos contigo, si Tú nos ayudas, a educar a nuestro hij@, en la libertad verdadera de tus hijos... Lo que nosotros no sepamos o no podamos hacer, hazlo Tú por nosotros, para que este hijo, tuyo y nuestro sea bueno contigo y con todos los que le rodeen, para que cada día vaya creciendo en bondad, en alegría y verdad, y disfrute la verdadera felicidad que Tú ofreces. Amén
Escuchamos la Palabra
Monición Dice san Pablo, en su carta a los cristianos de Roma hablando de lo que significa el bautismo:
Lectura de la Carta de San Pablo a los Corintios.
Hermanos: Los que por el bautismo nos incorporamos a Cristo, fuimos incorporados a su muerte. Por el bautismo fuimos sepultados con él en la muerte, para que, así como Cristo fue despertado de entre los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en una vida nueva. Porque, si nuestra existencia está unida él en una muerte como la suya, lo estará también en una resurrección como la suya.
Palabra de Dios
EVANGELIO
Monición Cuando uno se ha librado de un peligro grave, solemos decir: "Ha vuelto a nacer". El Bautismo es algo así como nacer a una nueva vida. El Agua y el Espíritu son los símbolos de esta nueva vida. Nos lo explica Jesús en el episodio del Evangelio que vamos a escuchar.
+ Lectura del Santo Evangelio según San Juan.
En aquel tiempo había un fariseo llamado Nicodemo, que era magistrado judío. Este fue a visitar de noche a Jesús, y le dijo: - "Maestro, sabemos que has venido de parte de Dios, porque nadie puede hacer los signos que tú haces, si Dios no está con él." Jesús le contestó: - "Te lo aseguro: el que no nazca de nuevo, no puede ver el Reino de Dios." Nicodemo le pregunta: - "¿Cómo puede nacer un hombre siendo viejo? ¿Acaso puede, por segunda vez, entrar en el vientre de su madre y nacer?" Jesús le contestó: - "Te lo aseguro, el que no nazca del Agua y del Espíritu, no puede entrar en el Reino de Dios."
Palabra del Señor.
¿CÓMO LE AYUDAREMOS A SER CRISTIANO? Cuando nace un hijo
No hay palabras para explicar lo que se siente al poner un hijo en el mundo. Pero lo que sí puede decirse es que ese acontecimiento lo cambia todo, lo marca todo. Y que es un acontecimiento de gran felicidad. Felicidad de los padres: aquel es su fruto, su más grande obra. Felicidad de los abuelos y de todos los familiares y amigos: y es que vale mucho la pena, poder vivir de cerca esa alegría. Y felicidad -hay que decirlo también- de Dios. Porque Dios es la fuente de la vida, y es el origen de la fuerza de vida que hay en cada hombre y cada mujer, y él se alegra profundamente cada vez que esa fuerza de vida da un nuevo paso: porque esa nueva vida humana que nace, ese niño o niña pequeño que comienza a hacerse un lugar en el mundo, lleva en él la presencia de Dios, la imagen de Dios, la luz de Dios. Uno podría pasar horas y horas mirando a un recién nacido. Sus padres siempre están pendientes, porque aquel hijo es como un espejo de sus propias personas que se prolongan, que viven más allá de sí mismas.
- La fe y la vida de los padres: Predicar con el propio ejemplo es la mejor manera de ayudar al niño a ser cristiano. Es importante que vea a los padres rezar (antes de las comidas, cuando ocurre algo bueno y también en los momentos difíciles...), que participan los domingos en la misa... Bautizar a un hijo o a una hija puede ser un momento para decir: vamos a tomar más en serio nuestra fe. Lo que el niño vea en sus padres, a medida que vaya creciendo, será decisivo. - Enseñarle a rezar: Desde pequeño, el niño debe aprender a relacionarse con Dios, a rezar. Por la mañana -cuando se levanta-, por la noche -al terminar el día-, antes de comer... - Enseñarle actitudes cristianas: Que las vea en los padres, pero ayudarle también a vivirlas. Por ejemplo: a compartir sus juguetes, a visitar algún amigo o familiar enfermo, a perdonar, a decir la verdad... - Tener signos cristianos en casa: Cuando el niño empiece a abrir los ojos a la vida, será importante que vea, como algo que forma parte de la casa, algún signo cristiano: una cruz, una imagen de la Virgen, el belén por Navidades... - Celebrar el aniversario del bautismo: Si celebramos el aniversario del nacimiento -el cumpleaños- ¿por qué no celebrar también el aniversario del bautismo para recordar la importancia de ser cristiano? - Incorporarlo, en la medida que crezca, a la vida de la comunidad: El bautismo es el inicio del camino cristiano. Para que el niño avance en este camino será necesario llevarlo a la Iglesia para que reciba también los demás sacramentos (eucaristía, penitencia, confirmación...).
Liturgia del BautismoOración para implorar la protección de Dios
Señor, Dios nuestro, tú nos has dado a Jesús, tu Hijo, como buen pastor. Él nos conoce a todos por nuestro nombre. Te damos gracias por la nueva vida que has creado, y por este niño-a que ahora nos confías. Bendice su boca, para que aprenda a transmitir buenas noticias y a denunciar el abuso y la injusticia. Bendice sus ojos, para que, llenos de luz, miren limpiamente y sepan descubrir, día y noche, tu horizonte. Bendice sus oídos, para que escuche, en gritos y silencios, la melodía de la vida y los signos de los tiempos. Bendice su nariz, para que capte las fragancias que atraen y anuncian tu presencia de forma inconfundible. Bendice sus manos, para que acariciando, sosteniendo y levantando construyan un mundo hogar para todos. Bendice sus pies, para que sepa recorrer los caminos de la vida dejando huellas de esperanza y comunión. Bendice y ensancha su corazón para que tenga capacidad de amar a muchos, y en especial, a los que más lo necesitan. Tú, que nos amas con ternura y pasión, pon tu mano sobre ella y sobre nosotros.
Bendición e invocación de Dios sobre el agua
Bendigamos a Dios, respondiendo a cada una de las invocaciones diciendo: BENDITO SEAS POR SIEMPRE, SEÑOR. - Bendito seas, Dios Padre, por que has creado el agua que nos purifica y nos da la vida... - Bendito seas, Jesús, porque de tu costado abierto hiciste brotar agua junto con la sangre, para que de tu muerte y resurrección naciera la Iglesia... - Bendito seas, Espíritu Santo, porque ungiste a Cristo en el Jordán, para que nosotros seamos bautizados en ti...
Mira, ahora, a tu Iglesia en oración y abre para ella la fuente del Bautismo: Que esta agua reciba, por el Espíritu Santo, la gracia de tu Unigénito, para que el hombre, creado a tu imagen y limpio en el Bautismo, muera al hombre viejo y renazca, como niño, a nueva vida por el agua y el Espíritu (Se toca el agua con la mano y sigue)
Te pedimos, Señor, que el poder del Espíritu Santo, por tu Hijo, descienda sobre el agua de esta fuente, para que los sepultados con Cristo en su muerte, por el Bautismo, resuciten con él a la vida. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Profesión de Fe:
Nuestra vida cristiana está llena de altibajos, ¿a que sí?; cuajada de momentos buenos y otros no tan buenos. Damos a veces la impresión de que nos faltan las fuerzas, o incluso la ilusión para seguir adelante. En este día de luz y alegría, de resurrección y fiesta, queremos renovar nuestra fe en Jesús... Afirmemos nuestra fe, renunciando al mal y prometiendo vivir al estilo de Jesús siguiendo el Evangelio:
Sacerdote
Todos estamos seguros de que los padres buscan lo mejor del mundo para sus hijos. Por eso, la Iglesia admite a su Comunidad niños pequeños. Pero antes de dar este paso, se les pide que renuncien a todas las tentaciones que nos arrastran al mal y prometan lograr un mundo que busque la Paz.
¿Renunciáis: - A creer que somos mejores y más importantes que nuestros semejantes; - a tener cosas y más cosas, mientras otros pasan necesidad, cuando Dios ha creado las cosas para compartirlas con los demás?
¿Renunciáis: - A abusar de los más débiles y pequeños; - a despreciarlos por el color de su piel, y a condenarlos por tener otro credo o posición social.?
¿Prometéis: - Seguir caminos de diálogo y comprensión; - evitar todo lo que sea egoísmo y afán de riquezas; y así, construir entre todos un mundo más justo, humano y fraterno.?
¿Prometéis: - Educar a nuestros hijos en un clima de armonía y amistad con los hijos de otras familias de nuestra Comunidad; - y fomentar lazos de unión y solidaridad con los niños de otros países y colores.?
Que Dios nuestro Padre, que nos ha dado una vida nueva por el agua y el Espíritu, nos confirme en la fe, y realice en nosotros la obra emprendida por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Bautismo:
¿Queréis, por tanto, que vuestro hijo-a... sea bautizado en la fe de la Iglesia que todos acabamos de profesar? Sí, queremos...
N....., hoy el Padre del cielo quiere hacerte su hijo. Hoy, Jesús, te hace su amigo para siempre, y el Espíritu Santo te elige para llenarte de fuerza y alegría...
N...., yo te bautizo en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo
(Hemos celebrado ya el bautismo de este pequeño... Ahora padres, padrinos, abuelos y demás familia, demos un beso al pequeño deseándole que Dios le acompañe siempre a lo largo de su vida...)
Lector: La celebración del bautismo está rodeada de símbolos. Para el Pueblo de Dios el agua tiene una importancia primordial. Dios la creó para fecundar la tierra, para refrescar y limpiar. El agua es también, protagonista de una experiencia imborrable para el Pueblo de Dios: el paso del Mar Rojo. Por eso la utilizamos como símbolo principal del Bautismo, el nacimiento a una nueva vida.
Aspersión al Pueblo:
Que esta agua, que va a ser derramada sobre nuestras cabezas, en recuerdo de nuestro Bautismo, nos renueve interiormente para que permanezcamos fieles al Espíritu que hemos recibido.
Oración: Oh Dios, que por el agua y el Espíritu, diste vida al hombre y al universo; bendice y purifica a este pueblo, y por medio de esta agua revive en nosotros el recuerdo y la gracia del Bautismo. En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Oración de los fieles
Invoquemos el cariño de Dios Padre hacia N., que ha sido bautizado, hacia sus padres y padrinos y hacia todos nosotros:
Para que N., se sienta siempre querido por Dios. ROGUEMOS AL SEÑOR... Para que conozca y siga en todo momento el camino de Jesús. ROGUEMOS AL SEÑOR... Para que sus padres y padrinos lo eduquen en la solidaridad, la responsabilidad y la alegría. ROGUEMOS AL SEÑOR... Para que todos nosotros seamos conscientes de lo que significa nuestro bautismo. ROGUEMOS AL SEÑOR...
Rito de ofrendas
Monición: Con el rito del agua bautismal que acabamos de realizar, comienza una nueva vida que hay que fortalecer y mantener viva. Lo simbolizamos con la unción con el Crisma, la Vestidura Blanca y la entrega de la luz.
El Crisma: Ungir con aceite en la cabeza es una costumbre muy antigua para consagrar reyes, sacerdotes y profetas. A los cristianos se nos unge el día de nuestro Bautismo. Flores: Antiguamente se vestía a los niños con una túnica blanca el día del Bautismo, símbolo de pureza. Nosotros ofrecemos este ramillete de flores, símbolo de amor y de cariño. El Cirio Pascual (Se enciende...) El Cirio Pascual nos recuerda la Luz de Jesús Resucitado. Hay que caminar por la vida guiados por esa Luz. Pan y vino: También aportamos el pan y el vino como frutos de nuestros trabajos, para que el Señor los convierta en su Cuerpo y en su Sangre y con ellos nos alimente para vivir como cristianos.
Oración sobre las ofrendas:
Recibe, Señor, nuestro gesto de presentación en el que te damos gracias por tu bondad y por tus dones. Tú sabes también que ya, desde ahora, vivir será para nosotros amar a este nuevo hijo-a de tu gran familia de la Iglesia. Que responda a tu amor y al nuestro. Por JNS...
PREFACIO...
Te damos gracias, Señor, porque eres el autor de todo cuanto tiene vida y belleza. Pero, hoy, queremos darte las gracias de manera especial por N., por los niños de nuestras familias y por todos los niños del mundo entero: que su inteligencia crezca en la búsqueda de la verdad, y sus manos transformen el mundo; que sus ojos no se cierren ante la miseria y su corazón se abra con generosidad. Tú que das la vida a través del agua haz que este niño-a, bañado por el agua de la nueva creación, renazca a una vida limpia, clara y transparente, en comunión con todos los miembros de tu Pueblo, para proclamar el himno de tu gloria y alabarte por siempre, diciendo:
Santo, Santo, Santo...
Pedimos el pan:
Este niño, nacido a una nueva vida por el Bautismo, se llama, también, hijo de Dios. Si a nosotros nos toca darle el pan de la cada día, a nuestro Padre del cielo le pedimos que le alimente también, con el Pan de la Vida y del Amor... Padre nuestro...
Nos damos la paz:
Los niños son los que más sufren cuando hay problemas en las familias y en el mundo. Por eso, siempre es mejor hacer las paces que pelear... La paz del Señor esté con todos vosotros... Nos damos, como amigos y hermanos, la paz...
Ritos finales después de la Comunión:
Con el rito del Agua Bautismal, que hemos realizado, comienza una nueva vida, que hay que fortalecer y mantener limpia. Lo hacemos ahora con la entrega de estos símbolos y la unción con el Crisma.
Flor- Paño Blanco:
Monitor: En los primeros siglos, se revestía a los nuevos cristianos con una túnica blanca el día de su Bautismo. Era un símbolo de la nueva vida que había comenzado y que había que mantener sin mancha. Este niño ya tiene ese vestido. Por eso vais a recibir una flor blanca que la vais a conservar en vuestra casa, como símbolo de amor, alegría y amistad.
(Se reparte la flor...)
Madrina: A Ti el Creador, te ofrecemos esta nueva planta, fruto del viejo árbol. Tú eres la raíz, el tronco... Nosotros queremos ser los nuevos retoños que recogen la savia, para que florezcan nuevas flores y nuevos frutos.
Sacerdote:
N., eres nueva criatura, que vais creciendo con amor. Que esta flor blanca sea signo de vuestra amistad con Jesús. Arropado por el calor de la familia y los amigos conservad esta amistad hasta la vida eterna. Amén.
La luz:
Monición:
Un Cirio encendido es como un deseo, un augurio. Que este niño, os pueda tener siempre a su lado, a vosotros padres, padrinos, abuelos y demás familiares... Que le iluminéis y le guiéis con vuestros consejos, vuestras palabras y sobre todo con vuestro cariño. Que nunca le dejéis en la oscuridad, alejado del bien y la verdad. Y que del mismo modo que este cirio da luz, sepáis iluminar a vuestro hijo con la luz y la claridad de Jesús y su Evangelio.
Padrino: Yo creo que cada niño al nacer, trae una estrella consigo. Es la Luz de Dios que brilla a través de sus ojos que nos van a indicar el camino que lleva al encuentro con la Primera Luz que vino a este mundo.
(Se enciende el cirio pequeño en el Cirio Pascual y se les entrega...)
Sacerdote:
¡Recibid la Luz de Cristo! A vosotros, padres y padrinos, y a toda esta Comunidad Cristiana se os confía alimentar, y hacer crecer esta Luz. Que vuestro hijo camine siempre guiado por esta Luz, para que pueda llegar a la meta final. Amén.
Unción con el Crisma
Monición: Y llega la hora del compromiso, de la lucha de cada día. Hay que estar en forma para correr el camino de la vida. Para ello se impregna nuestra cabeza con el aceite consagrado y perfumado. Lo mismo que antiguamente se ungía con aceite en la cabeza a los Sacerdotes, Reyes y Profetas, para señalar su nobleza, también los cristianos somos ungidos con el Crisma, para indicar nuestra grandeza de Hijos de Dios. (Se unge al niño con el Crisma...)
Sacerdote:
Dios, Padre nuestro, fuente de vida y amor, que te ha dado frescura y vigor, por el Agua y el Espíritu, te proteja y te consagre, con la fuerza de Cristo- Salvador, y te mantenga firme en el combate por la conquista del Reino. Amén.
Despedida y bendición
Monitor: Hemos llegado al final de esta celebración cristiana. Sólo nos falta dar las gracias, pedir la Bendición del Padre del Cielo y suplicar la protección de nuestra Madre, la Virgen María.
Acción de gracias hecha por un padrino
Señor, sabemos que ser padrinos de esta niña que hoy se bautiza para ser tu hij@, es un honor y también un compromiso, que contraemos con él y contigo.
Queremos que siga siempre tu camino: el camino que ofreces en tu Evangelio. El mismo que recorriste durante tu vida. Camino de amor, de entrega y de servicio.
Queremos para esta niñ@ lo mejor. Que al ser adulta no se olvide de Ti. Que te ame en los pobres y necesitados. Que sea feliz y construya un mundo mejor.
Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Bendición
- Bendice, Señor, a este niño, que acaba de nacer a tu gran familia. Amén. - Bendice a estos padres que han sentido esta gran alegría. Amén. - Bendice a estos padrinos y a estas familias, que acogen con cariño a estas criaturas. Amén. - Bendice a esta Comunidad aquí reunida. Amén.
La Bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda vosotros. Amén.
Consagración a la Virgen
Jesús sale hoy al encuentro de N., en brazos de María, su Madre y nuestra Madre. Nos une el gozo y la alegría de pertenecer a su misma familia. Por eso, al terminar esta Celebración, hacemos la presentación y consagración de este niñ@ a nuestra Madre del cielo.
Señor Jesús, que nos has dado a María como Madre y regalo de tu amor. Queremos responder a tu amor con el nuestro, y ofrecer a María este niñ@... Venimos a decirte, Madre, que es lo mejor que tenemos, como lo fue Jesús para Ti. Mírale con amor de Madre; acompáñale siempre, a lo largo de su vida, por el camino que lleva al cielo. Una vez más acudimos a ti, para suplicarte, que se manifieste en él, el amor que tú nos tienes. Recibe nuestro agradecimiento y nuestra entrega. Cogidos de tu mano, te la confiamos a Ti. Amén. |

