CARTA DE CONVOCATORIA...

 

Catequesis de las Parroquias de __________

Queridos padres:

 

Queremos presentaros el plan de catequesis para este curso.

Para ello os invitamos a participar en la Celebración de inscripción de vuestros hijos e hijas para la Catequesis de este año, que celebraremos el día _____, a las __ de la tarde, en la Iglesia de _________

En la celebración se explicarán mejor las cosas. Pero lo que queremos celebrar y visibilizar con vuestros hijos e hijas es que “esto de la catequesis” es una cosa que os concierne también a vosotros, no sólo a ellos, y en la que participáis. Sois vosotros los que pedís que sea inscrito el hijo o la hija en la catequesis.

La celebración será sencilla. La duración aproximada es de una hora. Se os irán dando explicaciones de lo que se haga y de lo que tenéis que hacer.

Si alguno por diversas circunstancias no puede asistir, podría delegar en una persona como tutor o tutora para que su hijo o hija sea inscrito en la Catequesis Parroquial.

Estos pequeños gestos, que entran por los ojos, son los que van creando un ambiente de seriedad y de preparación a la recepción de los sacramentos y a la preparación en la fe. Los acontecimientos no son importantes porque digamos que son importantes, sino porque hacemos cosas especiales que indican que son importantes.

Y por ello queremos hacer este signo de la inscripción y deseamos contar con vuestra presencia.

Os esperamos.

Los catequistas y sacerdotes

 

 

Celebración de la Inscripción:

 

Saludo: Nuevamente queremos poner en marcha la Catequesis de las Parroquias: Catequesis de los más pequeños, de los que van a hacer la comunión, los de poscomunión, catequesis de confirmación y de jóvenes...

Para el buen desarrollo de esta actividad tan importante, necesitamos la colaboración de todos: de los catequistas que tanta generosidad venís haciendo este servicio, algunos a lo largo de hace ya varios años...

Necesitamos de vosotros, padres, sin vosotros nada podemos hacer por mucho que programemos...

Necesitamos, también, de la Comunidad cristiana, que con su testimonio ha de ser estímulo para que estos niños se sientan queridos e integrados en nuestras Comunidades, en sus celebraciones y en sus actividades.

Pedir la colaboración de todos, no significa que para que la catequesis funcione tengamos que ser catequistas todos. Pero sí significa, que a todos nos tiene que preocupar, y muy especialmente a los padres, que la catequesis funcione lo mejor posible, para que suponga una experiencia imborrable en la vida de los niños y de los jóvenes, y los marque positivamente para el futuro.

Además de la sesión semanal, quisiéramos seguir desarrollando algunos otros encuentros de todos los grupos de catequesis... Como lo venimos haciendo a lo largo de estos años pasados... Y aunque nos encontramos que la participación ha sido más bien pequeña, no queremos tirar la toalla sino que queremos seguir ofreciendo estos encuentros, porque creemos que esto nos ayuda a crecer no sólo como parroquias, sino sobre todo como Iglesia...

La Catequesis no es cuestión de doctrinas, como a veces dicen los mayores... Sino de iniciarles en un forma de vida... Que el niño o el joven vayan asimilando actitudes y sentimientos cristianos, y vayan colocando a Jesús y su Evangelio en el centro de sus vidas....

No se trata de aprender oraciones de memoria..., sino que los niños y los jóvenes desde su lenguaje y sus preocupaciones se vayan iniciando en ese diálogo confiado y cercano con Dios, como alguien que les acompaña y les quiere y está siempre cerca de ellos... Y esto es mucho más que aprender oraciones de memoria.

La Catequesis no es para que reciban sacramentos..., sino para que descubran a Jesús y se decidan a seguirle. Y esto no es cuestión de sacramentos...

Y en todo esto, queridos padres, necesitamos de vosotros. No se trata de que les echéis discursos sobre Dios, pero sí que les ayudéis a que lo descubran con vuestras actitudes y gestos... Y sobre todo que vean que para vosotros, Dios también cuenta en vuestra vida. No es suficiente con que aprendan a rezar en catequesis, es necesario que alguna vez os vean rezar a vosotros y que incluso alguna vez recéis con ellos.

Y si muchas cosas de estas no sabéis hacerlas, contad con nosotros... como nosotros necesitamos y queremos contar con vuestra ayuda.

Tenemos entre manos un asunto muy importante, la educación cristiana de vuestros hijos e hijas, y esto nos debe preocupar a todos.

Por ello es importante que ellos vean que la Catequesis es también importante para vosotros...

 

Diálogo con los niños

 

¿Qué hacemos aquí, queridos niños?

No sois vosotros los que pedís la catequesis, sino que sois presentados por vuestros propios padres o tutores, ellos responden por vosotros...

Hoy en la vida si no estás apuntado, no existes, no cuentas... En el colegio hay que apuntarse. Si vas a hacer cualquier actividad te tienes que apuntar, porque si no estás en la lista, no te reciben, no te atienden, no existes.

En la Comunidad cristiana, al principio de todo, también se inscribía a los que querían bautizarse, era un gesto importante...

 

Una historia

 

Había una vez una niña muy pequeña que viajaba por el mar en un témpano de hielo muy grande. La niña estaba sola. Se había perdido.

Después de algunos días, el témpano de hielo era más pequeño: se estaba fundiendo. La niña tenía hambre y frío y estaba muy cansada.

Cuando el témpano de hielo se había desecho casi del todo, unos pescadores recogieron a la niña en sus redes.

El capitán del barco le preguntó cómo se llamaba. Pero la niña no entendía el idioma del capitán. Por eso la llevaron a la policía. Nadie fue capaz de averiguar de qué país era la niña. No entendía nada y no tenía pasaporte.

El jefe de la policía llevó a la niña ante el rey de aquel país y le explicó que no sabían de dónde era ni cómo se llamaba.

El rey estuvo pensando un rato y luego dijo: “Puesto que es una niña, que la traten como a todas las niñas...”

Pero era difícil tratarla como a todas las niñas, porque en aquel país todas las niñas tenían nombre menos ella. Y todas sabían de qué país eran menos ella.

Era distinta que las otras niñas y no le gustaban las mismas cosas que a ellas. Y, aunque todas la querían mucho y eran muy buenas con ella, nadie consiguió que la niña dejara de ser distinta de las otras niñas...

A los pocos días, el hijo del rey se puso enfermo. Los médicos dijeron que había que encontrar a alguien que tuviera una clase de sangre igual a la suya y hacerle una transfusión.

Analizaron la sangre de toda la gente del país, pero ninguna era igual que la del príncipe Luis Alberto. Y el rey estaba tristísimo porque su hijo se ponía cada vez peor.

Nadie llamó a la niña sin nombre, pero, como era muy lista, comprendió enseguida lo que pasaba. Estaba agradecida por lo bien que le habían tratado en aquel país. Así es que ella misma se presentó para ofrecer su sangre por si servía...

Y resultó que la sangre de la niña sin nombre era la única que servía para curar al príncipe.

El rey se puso tan contento que le dijo a la niña: “Te daremos un pasaporte de este país, te casarás con mi hijo y desde ahora tendrás nombre. Te llamarás Luisa Alberta...

Pero la niña no entendía lo que le decía el rey. Y el rey, de pronto, cayó en la cuenta que aquella no necesitaba ser de aquel país ni llamarse Luisa Alberta. Lo que necesitaba era volver a su propio país, ser llamada por su propio nombre, hablar su propio lenguaje y, sobre todo, vivir entre su propia gente. Había que intentar ayudarla, si era posible. Así es que el rey envió mensajeros para que buscasen por todo el mundo y no parasen hasta encontrar el país y la gente de la niña sin nombre.

Al cabo de bastante tiempo, el mensajero que había ido al Polo volvió con la familia de la niña sin nombre. Y, por fin, la niña pudo reunirse con sus padres y sus hermanos, que estaban muy tristes desde que ella se había perdido.

Todos supieron entonces que se llamaba Monoukaki y que era una princesa polar. Lo que todavía no podría saberse es si se casaría o no con el príncipe Luis Alberto porque, al fin y al cabo, los dos eran demasiado jóvenes para casarse...

 

Indicaciones

 

El nombre nos da la identidad, los apellidos, la lengua, el país al que pertenecemos... Por eso somos reconocidos como personas y miembros de una sociedad. Sin esos elementos, no somos nadie...

Cuando uno no es reconocido, se encuentra como perdido... Hay muchos niños abandonados por sus padres...

¿Has tenido alguna vez la experiencia de haberte perdido? ¿Qué has sentido, qué has deseado, qué pides...?

 

Al nacimiento, que nos incorporó a una familia que nos acogió y gracias a cuyo cariño hemos ido creciendo y desarrollándonos, siguió el bautismo, que nos ha dado una identidad cristiana. Pertenecemos a otra gran familia que se llama la Iglesia, y en ella somos reconocidos gracias a la identidad del bautismo, que nos hace hermanos e hijos de un mismo Padre.

 

Oración

 

Catequistas

Señor, nos llamas a anunciar

las palabras y los gestos de Jesús

a estos niños y niñas

que van a ser inscritos en la Catequesis.

Danos fuerza, Señor,

para vivir lo que anunciamos,

para escuchar lo que nos dices,

para transmitir con sencillez y entusiasmo lo que creemos.

Que estos niños y niñas

te descubran y encuentren

en nuestra vida

y en las palabras que les digamos.

 

Padres

Señor, hoy te pedimos por nuestros hijos e hijas.

Los presentamos a la Comunidad

e inscribimos sus nombres en el libro de la Catequesis.

Queremos que se alimenten de ti.

Queremos que te conozcan más.

Queremos que estés presente en sus vidas.

Queremos acompañarlos en este camino.

Ayúdanos a ser para ellos modelo de creyentes.

Ayúdales a ellos a descubrirte como Señor de sus vidas.

Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor. Amén

 

Niños y niñas

Jesús, queremos conocerte más.

Jesús queremos prepararnos para hacer la Catequesis.

Los padres y los catequistas nos dirán muchas cosas de ti.

Ayúdanos a vivir lo que aprendamos

para que estés siempre presente en nuestra vida.

Te lo pedimos a ti, Jesús,

que dejabas que los niños se acercaran a tu lado. Amén.

 

Inscripción...

 

Vamos, ahora a rellenar unas fichas en las que pondremos esas señas de identidad nuestras, que firmaremos juntamente con nuestros padres...

(En dos mesas se va haciendo la inscripción de todos ellos... Mientras se pone música de fondo...)

 

Envío de los catequistas

 

Nuestra comunidad parroquial, ha concedido a algunos de nosotros transmitir la Palabra de Dios mediante el ministerio catequético, para que crezcamos juntos en la fe, en la esperanza y en la caridad. Pidamos para ellos el don del Espíritu Santo y la gracia de la palabra. Estos son los elegidos...

 

Todos: Demos gracias a Dios por estos elegidos.

 

Exhortación a los enviados:

Queridos catequistas. Dios, nuestro Padre, reveló y realizó su designio de salvar al mundo por medio de su Hijo Jesús, quien confió a su Iglesia esta misión de predicar el Evangelio a toda criatura.

Como catequistas que explicáis la Palabra de Dios, vais a contribuir a esta misión confiada a la Iglesia. Vuestra tarea sea exponer la Palabra de Dios en la catequesis explicándola y, de esta forma, educar en la fe a los niños y a los jóvenes. Así, por vuestra labor podrán llegar a conocer al Dios Padre de Jesús y alcanzar la vida eterna.

Cuando expliquéis la Palabra de Dios a los demás, no olvidéis, escucharla primero vosotros y conservarla en vuestro corazón. Que vuestra vida sea testimonio de Jesús dentro de la comunidad cristiana.

 

Oración

Pidamos, queridos hermanos y hermanas, a Dios Padre, que bendiga a estos hijos e hijas suyos destinados al servicio de la catequesis para que, cumpliendo fielmente la tarea que se les confía, proclamen a Jesucristo y den gloria al Padre que está en lo cielos.

 

Imposición de manos:

El Señor está en tu corazón y en tus labios para que digna y competentemente anuncies su Palabra:

R/ Amén.

 

Oración

Dios Padre, que has confiado a tu Iglesia la misión de anunciar el Evangelio a los hombres y mujeres de todos los tiempos: bendice + y acepta a estos catequistas, para que sean fieles dispensadores de la Palabra de la Verdad. Envía tu Espíritu sobre estas hermanas y hermanos nuestros, infundiendo en sus corazones el amor y el celo de tu Reino. Pon en sus labios tu Palabra de salvación y concédeles la alegría de poder colaborar en tu obra. Por JNS.

 

Entrega de los evangelios

Recibe el Evangelio de Jesucristo, del cual eres constituido mensajero/a. Cree lo que lees, enseña lo que crees y practica lo que has enseñado.

R/ Amén.

 

Promesa de los catequistas:

Prometo, sobre estos santos evangelios, transmitir fielmente la Palabra de Dios, a fin de que cobre fuerza y vigor en el corazón de los seres humanos.

 

Peticiones

 

Queridos hermanos y hermanas: supliquemos a Dios, nuestro Padre, que bendiga a estos hijos e hijas suyos elegidos para que el ministerio de la catequesis a fin de que, desempeñando fielmente su misión, anuncien a Cristo y den gloria al Padre.

 

Por el Papa y los Obispos llamados a presidir nuestras comunidades, para que estimulen en la Iglesia la generosidad de los creyentes y aumente el número de catequistas y misioneros. ROGUEMOS AL SEÑOR...

Por nuestras comunidades parroquiales...    para que cada uno según su propia vocación se consagre al servicio de Cristo y del prójimo. ROGUEMOS AL SEÑOR...

Por todos los que trabajan en la evangelización, para que el fracaso no les desanime ni el éxito les enorgullezca. ROGUEMOS AL SEÑOR...

Para que los catequistas se dejen poseer y guiar por el Espíritu y desempeñen su ministerio animador por el profundo convencimiento de la grandeza de la Palabra de Dios. ROGUEMOS AL SEÑOR...

Por la Iglesia de Jesús, para que su predicación y testimonio anime a todos los hombres y mujeres y ponga su esperanza en Dios. ROGUEMOS AL SEÑOR...

 

Oh Dios, fuente de luz y de bondad, que enviaste a Jesús, Palabra de Vida, a revelar a los hombres el misterio de tu amor: Bendice a estos hermanos nuestros. Ayúdales a meditar asiduamente tu Palabra para que se dejen penetrar por sus enseñanzas y la anuncien fielmente a sus hermanos. Por JNS...

 

 

Después se dice a los niños pueblo por pueblo...que se vayan levantando, y en la medida que se nombra a un pueblo se presenta a los catequistas del pueblo...

Se invita a los niños y a los catequistas que se pongan delante y se les dice:

 

“N____... aquí os entrego a estos niños y niñas para que les enseñéis quién es Jesús y cómo les ama”....

“_____... ponga en tus manos estos corazones para que los prepares lo mejor que puedas para que amen mucho a Jesús...

“_________... recibid estos niños y niñas y acogedlos como hijos vuestros para enseñarles quién es Jesús y su gran amor”...

“__________... acoged a estos niños y niñas que desean conocer a Jesús y amarlo con todo su corazón”.

“ ________…recibid a estos jóvenes, llenos de buena voluntad para que con vuestras palabras y vuestro ejemplo se entusiasmen con Jesús”...

 

Antes de comentar entre nosotros lo que deseemos, vamos a cogernos todos de la mano y rezar juntos el  Padre nuestro...

 

Padrenuestro…

 

Carta a los niños

 

Querido amigo/ Querida amiga:

¡Ya estás en la lista! ¡Ya existes! En todos los actos que tengamos en la catequesis te tendremos en cuenta.

Hoy has quedado inscrito.

Lo que hemos hecho es una manera de decir que hay cosas en la vida que tienen importancia. No todas las cosas son iguales. Venir a Catequesis no es lo más importante de la vida, pero tiene su importancia.

Te quedan unos años para que puedas ir comprendiendo todo esto poco a poco... Seguro que has escuchado cosas como: “Tú eres aún muy pequeño para entender estas cosas...” “Comer a Dios, comulgar, no es cualquier cosa...” Ser amigo de Jesús es ponerse en camino para realizar cosas divinas, las cosas de Jesús. Y para hacer las cosas de Jesús hay que conocerlas y amarlas. A veces nos quedamos sin ganas de hacer lo que le gusta a Dios, y Dios mismo se hace alimento, fuerza para nuestra debilidad.

¡Hay mucha tarea por delante! Contarás con apoyos, con ayuda... Será un camino a recorrer entre todos.

Nada más. ¡Ya estás en la lista! ¡Alégrate!

¡Bien merece la pena preparar las cosas importantes...!

Un abrazo

 

Tu catequista

 

Encuentros de los Niños y los padres:

 

Calendario de reuniones….

 

Queridos padres y madres:

 

Nos hemos reunido en esta Iglesia para un acto muy sencillo: la inscripción de vuestros hijos e hijas a la Catequesis.

Cada año la Comunidad Cristiana piensa en una actividad como la Catequesis y busca personas generosas que estén dispuestas a desempeñar esta tarea en bien de todos los niños y jóvenes.

Decimos que hay cosas importantes, y situamos la Catequesis como una de las cosas más importantes de una Parroquia. Y si es importante, hay que darle importancia con hechos y gestos. En esa dinámica se enmarca lo que hemos hecho hoy. Hay un objetivo de fondo: dejar en la historia personas de los niños recuerdos para cuando sean mayores.

Tú sabes que los recuerdos infantiles salen un día; no se olvidan. Y si los recuerdos son “buenos recuerdos” estamos seguros de hacer algo que deja huella. ¡Ya dará los frutos un día! No sembramos para recoger mañana, sino en un mañana que hoy no podemos ni sospechar. ¡Da tantas vueltas la vida...!

Quedó bien claro que la inscripción la hacían los padres. Los niños no firman nada. Su firma sólo vale en los trabajos de clase. En el resto, los niños necesitan la firma de los adultos. Con la firma de hoy, los padres también “os enredáis” en la trama de la Catequesis. ¡Bonito enredo!

No sé, pero imagino que el “enredo” a alguno quizá le va a ayudar a revivir su propia vivencia cristiana. ¡Ojalá!

Deseo vivamente que vuestro hijo o hija sienta que no está caminando en solitario en la Catequesis, sino acompañado por los que primero ve y a los que más ve: sus propios padres. Os necesita mucho.

Todo este “enredo” puede ser una bonita ocasión para que Dios pase de nuevo por vuestra familia. Nunca se sabe dónde está la pregunta que nos zarandea y nos hace reflexionar y cambiar la vida...

Que el beso que a veces “tiramos” a la Virgen nos devuelva Ella ayudándonos a entender aquellas palabras suyas de las bodas de Caná: “Haced lo que Él os diga”.

Adiós. Un abrazo.

 

Encuentros de los Niños y los padres:

Calendario…

 

Reunión de padres del curso

Calendario…

Cuadro de texto: Celebración de Inscripción 
a la Catequesis
Cuadro de texto: