Monición
Hoy vamos a celebrar en esta Eucaristía el recuerdo del 50 aniversario del matrimonio de NN_____, vamos a recordar aunque esté lejano aquel día en el que os entregasteis el uno al otro ante el Señor. Entonces erais un poco más jóvenes que ahora (porque la vejez no es sólo cuestión de arrugas o de bastón...Hay gente con quince años que tiene muchas arrugas en el corazón, en las ilusiones, en las esperanzas... )...Aquel día ___ llegasteis a este altar y os hicisteis mutuamente el juramento de fidelidad que habéis sabido mantener y cumplir. Aquel día llegasteis rodeados de vuestros padres, hermanos, familiares y amigos, que venían a ser testigos de vuestro amor. Pero aquel día os faltaba algo que ahora sí tenéis: vuestros hijos y vuestros nietos, cosecha espléndida de lo que entonces era sólo una esperanza. La iglesia entera os felicita emocionadamente por estos 50 años de amor y de íntima convivencia y desea que estos años se prolonguen por mucho tiempo... Gracias es la única palabra que en este momento se me ocurre deciros. Gracias en nombre de la Iglesia, por vuestra fidelidad y entrega con la que habéis sido de verdad testigos del amor de Dios. Gracias en nombre de vuestros hijos y de vuestros nietos, por todo: por la vida, por vuestra entrega, por vuestro cariño, por haberos dado totalmente sin esperar nada a cambio. Gracias también en nombre de la sociedad, porque con vuestro testimonio nos decís a todos que a pesar de tanto odio y de tanto egoísmo aún sigue siendo posible el amor.
Saludo del Sacerdote
NN., estamos muy contentos de poder acompañaros en vuestras Bodas de Oro matrimoniales. En nombre de la Comunidad aquí reunida os felicito. Que el Dios de la vida y del amor esté con todos vosotros.
Pedimos perdón
A lo largo de la vida hay aciertos y fallos. Vamos a pedir perdón por aquello que no ayuda a la unión en el amor:
. Señor, esperas que nuestro amor de esposos y de familia sea signo de tu amor. Porque hemos dado malos ejemplos, Señor, ten piedad. . Señor, son muchas las preocupaciones que nos agobian en la vida diaria. Por preocupamos más de lo material y menos de lo espiritual y de ayudarnos, Cristo, ten piedad. . Señor, hemos podido ser mejores cristianos y, como familia, más atentos y generosos con la vida del entorno. Porque te hemos tenido poco en cuenta, Señor, ten piedad.
Gloria
Después del perdón viene el agradecimiento. Dar las gracias es sentir que Dios nos ha perdonado, que se acuerda de nosotros, que nos quiere de verdad. Todo está olvidado y comienza un nuevo camino de amor y amistad. Gracias, mil gracias, Señor, por tu inmenso y tierno amor. Y por eso te cantamos llenos de alegría....
Oración colecta
Dios y Padre Nuestro, Tú has creado las cosas y se las has entregado al hombre y a la mujer para que las compartan con alegría y amor. Extiende tu mano amiga sobre estos hijos tuyos, que vienen a darte las gracias por estos años de trabajos, penas y alegrías compartidas. Concédeles vivir felices el resto de sus días seguir fieles el uno al otro y sentir el gozo de ver a los hijos de sus hijos y nietos. Te lo pedimos por el mismo Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
Escuchamos la Palabra
Monición
En el Libro de los Proverbios nos encontramos con uno de los Poemas más bonitos y los piropos más bellos dedicados a la mujer. Ella es la alegría de sus hijos y el orgullo de su marido.
Lectura del Libro de los Proverbios.
Una mujer hacendosa vale más que todas las perlas preciosas; si su marido se fía de ella, no le faltarán riquezas; le traerá riquezas todos los días de su vida. La verdadera mujer y ama de casa es como una nave mercante que trae de lejos el alimento. Se levanta de madrugada para dar el alimento a los suyos. Si nieva, no teme, porque los suyos, todos tienen trajes bien forrados. Su marido es estimado en la ciudad, mientras ella vigila las andaduras de los suyos. Está atenta a la marcha de su casa y nunca está ociosa. Su marido la elogia diciendo: "Muchas mujeres han obrado maravillas, pero tú las superas a todas." "Guarda hijo mío el mandato de tu padre, no desprecies el consejo de tu madre. Tenlos atados siempre a tu corazón. En tus pasos, ellos serán tu guía; cuando te acuestes, velarán por ti; te saludarán, de nuevo, al despertar; serán como una lámpara que alumbren tu vida noche y día.
Palabra de Dios.
Monición
El sueño de mucha gente es tener una casa propia, donde la familia se sienta a gusto. Todos soñamos con una casa grande y bonita. Jesús, en el Evangelio que vamos a escuchar, nos dice como le gustaría que fuese nuestra casa. Se refiere a nuestro corazón. Si nuestro corazón se cierra, se cierran puertas y ventanas; si nuestro corazón se abre, puertas y ventanas se abren también.
+ Lectura del Evangelio de Jesús según San Lucas.
En una ocasión, Jesús puso este ejemplo: "Os voy a decir a quien se parece todo aquel que se acerca a mi, escucha mis palabras y las pone en práctica: Es semejante a un hombre que, al edificar su casa, cavó hondo y puso sus cimientos sobre la roca. Vino una inundación, crecieron las aguas, se desbordó el río y rompieron las aguas contra la casa. Pero no pudieron con ella, porque estaba bien cimentada. Pero los que escuchan mis palabras, y no las ponen en práctica, os diré a quien se parecen: Es como el que edificó su casa sobre la arena. Cuando el río se desbordó, y las aguas dieron contra ella, se derrumbó en seguida, y quedó hecha un montón de ruinas, El que me ama, se mantendrá fiel a mis palabras, le amaré y vendré a vivir con él."
Palabra del Señor.
Homilías
(A)
- Hablaros a vosotros de amor, quizá resulte una osadía por mi parte y seguramente que lo es. Yo podré decir cosas muy bonitas del amor, que quizá vosotros no seáis capaces de decirlas. Pero el amor no es cuestión de palabras bonitas o de teorías... El amor no es para hablarlo, sino para vivirlo, que es lo que vosotros habéis hecho a lo largo de estos 50 años. Seguramente que para vosotros este día estará cargado de recuerdos de todo lo que a lo largo de estos años de matrimonio habéis vivido juntos. Una fecha así dice mucho del mérito de vuestro amor y de vuestra mutua fidelidad. No habrán sido 50 años fáciles, seguramente. Vivir juntos, levantar una familia, superar las mil dificultades (económicas, sociales, la posguerra...), permanecer en el amor, no es algo que la vida nos da espontáneamente: ha supuesto un esfuerzo y mucha generosidad. Habéis crecido en el amor precisamente porque habéis compartido preocupaciones y obstáculos. Ahora el amor de 50 años de matrimonio tiene todavía más mérito que aquel primer amor. Ahora vuestro amor es más adulto, más maduro, más probado por la vida y menos romántico...Aquí si se puede decir, que el último vino es el mejor. Carlos y Emilia nos dan un ejemplo de cómo es posible el amor hecho comprensión, paciencia, respeto mutuo; un amor constructivo y fecundo.
*************************************************** - Un famoso maestro se encontró frente a un grupo de jóvenes que estaban en contra del matrimonio. Los muchachos argumentaban que el romanticismo constituye el verdadero sustento de las parejas y que es preferible acabar con la relación cuando éste se apaga en lugar de entrar en la hueca monotonía del matrimonio. El maestro las dijo que respetaba su opinión, pero les relató lo siguiente: Mis padres vivieron 55 años casados. Una mañana mi mamá bajaba las escaleras para prepararle a papá el desayuno y sufrió un infarto. Cayó. Mi padre la alcanzó, la levantó como pudo y casi a rastras la subió a la camioneta. A toda velocidad, rebasando, sin respetar altos, condujo hasta el hospital. Cuando llegó, por desgracia, ya había fallecido. Durante el sepelio, mi padre no habló; su mirada estaba perdida. Casi no lloró. Esa noche sus hijos nos reunimos con él. En un ambiente de dolor y nostalgia recordamos hermosas anécdotas; él pidió a mi hermano teólogo que le dijera dónde estaría mamá en ese momento. Mi hermano comenzó a hablar de la vida después de la muerte, conjeturas de cómo y dónde estaría ella. Mi padre escuchaba con atención, de pronto pidió que lo lleváramos al cementerio. "Papá", respondimos, "son las 11 de la noche, no podemos ir al cementerio ahora". Alzó la voz y con una mirada vidriosa dijo: "No discutan conmigo por favor, no discutan con el hombre que acaba de perder a la que fue su esposa por 55 años". Se produjo un momento de respetuoso silencio, no discutimos más. Fuimos al cementerio, pedimos permiso al velador, con una linterna llegamos a la lápida. Mi padre la acarició, oró y nos dijo a sus hijos que veíamos la escena conmovidos: "Fueron 55 años ¿saben?, nadie puede hablar del amor verdadero si no tiene idea de lo que es compartir la vida con una mujer así". Hizo una pausa y se limpió la cara. "Ella y yo estuvimos juntos en aquella crisis. Cambié de empleo", continuó. "Hicimos el equipaje cuando vendimos la casa y nos mudamos de ciudad. Compartimos la alegría de ver a nuestros hijos terminar sus carreras, lloramos uno al lado del otro la pérdida de seres queridos, rezamos juntos en la sala de espera de algunos hospitales, nos apoyamos en el dolor, nos abrazamos en cada Navidad, y perdonamos nuestros errores... Hijos, ahora se ha ido y estoy contento, ¿saben por qué?, porque se fue antes que yo, no tuvo que vivir la agonía y el dolor de enterrarme, de quedarse sola después de mi partida. Seré yo quien pase por eso, y le doy gracias a Dios. La amo tanto, que no me hubiera gustado que sufriera...". Cuando mi padre terminó de hablar, mis hermanos y yo teníamos el rostro empapado de lágrimas, lo abrazamos y él nos consoló: "Todo está bien, podemos irnos a casa; ha sido un buen día". Esa noche entendí lo que es el verdadero amor; dista mucho del romanticismo, no tiene que ver demasiado con el erotismo ni con el sexo, mas bien se vincula al trabajo, al complemento, al cuidado y, sobre todo, al verdadero amor que se profesan dos personas realmente comprometidas". Felicidades. N______, por vuestro amor... y que siga creciendo hasta el final de vuestros días.
(B) TEXTO: Juan 2,1-11
1. Jesús, presente en las bodas Jesús aceptó la invitación. Estuvo presente en la fiesta de aquellos novios del pueblo de al lado. Fue con algunos discípulos, Y con su Madre. Su gesto lo podemos interpretar como un "sí" al amor, a la amistad, a la fiesta. Ya era predicador del Reino, y empezaba a ser famoso: pero acudió a aquella fiesta, pueblerina pero alegre y solemne. Y además hizo allí el primer milagro. Cuando su Madre le hizo notar que se había acabado el vino, El inició su serie de milagros y signos convirtiendo aquellos cántaros de agua en el mejor vino. Hoy también está Cristo Jesús presente en vuestra fiesta. Habéis querido precisamente celebrar vuestro aniversario de boda con El, en la iglesia, con esta Eucaristía. De nuevo El bendice el amor y está presente en vuestra alegría.
2. El vino bueno, a los 50 (25) años Hoy hace 50 (25) años que N. y NN. celebraron cristianamente el sacramento del matrimonio, sellando ante Dios su amor. Y tienen la alegría de conmemorar hoy estas bodas de oro (plata) rodeados de sus hijos (y de sus nietos), de tantas personas que les muestran su amistad y su solidaridad. Una fecha así dice mucho del mérito de su amor y de su mutua fidelidad. No habrán sido 50 años fáciles, seguramente. ¡Vivir juntos, levantar una familia, superar las mil dificultades (económicas, sociales...), permanecer en el amor, no es algo que la vida nos da espontáneamente: ha supuesto un esfuerzo, una generosidad. Han ido creciendo en el amor precisamente porque han compartido preocupaciones y obstáculos. Ahora, el amor de 50 (25) años de matrimonio tiene todavía más mérito que aquel primer amor. Ahora su amor se nos presenta más adulto, más maduro, probado por la vida, menos romántico. Aquí sí que se puede decir que el último vino es el mejor NN. y N. nos dan un ejemplo de cómo es posible el amor hecho comprensión, paciencia, respeto mutuo; un amor constructivo, fecundo, en el que con seguridad les ha ayudado mucho su sentido cristiano de la vida, su fe en Cristo Jesús. ¿No es esta fe cristiana la que más nos ayuda a todos en los momentos difíciles y convierte el agua de la vida diaria en vino sabroso de generosidad y fiesta?
3. Motivo de alegría para todos Estas bodas de oro son un evidente motivo de alegría para todos nosotros. Para ellos, porque pueden mirar hacia atrás con la conciencia de una vida lograda y fecunda, no siempre escrita con páginas luminosas, pero vivida con esfuerzo y fidelidad. Para todos los demás, porque es algo hermoso contemplar a una pareja que celebran una fecha así, llena de resonancias humanas y cristianas, que han seguido diciéndose mutuamente "sí" a lo largo de tantos años, y diciendo también "sí" a la vida y a las demás personas. (Sus hijos, sus nietos, tantas personas que hoy nos hemos reunido para celebrar con ellos este día...). Son un ejemplo para todos. Las circunstancias sociales, económicas y familiares habrán cambiado tanto durante estos años: pero las actitudes fundamentales son las mismas entonces y hoy, la fidelidad, el trabajo, la disponibilidad, la entrega mutua, la alegría de vivir, el amor... En los tiempos que corremos, en que se vende tan barata la palabra "amor", y parece que lo que se ensalza es la capacidad del divorcio, o la facilidad en desligarse del compromiso de la entrega mutua, una familia así, que tiene la alegría de celebrar unida tan hermoso aniversario, es como una bocanada de aire puro en medio de nuestra sociedad. No porque ellos ni nosotros idealicemos en exceso lo que ha sido su vida, sino porque reconocemos que con la ayuda de Dios han sabido mantener y madurar su amor, y hacerla fecundo a su alrededor.
4. Jesús y su Madre, siguen presentes en su vida. Jesús estuvo presente en Caná. Jesús sigue estando presente aquí, en la vida de N. y NN. y para todos nosotros. También nos alegra pensar que está con nosotros la Madre de Jesús, María, atenta, servicial, Madre. Dándose cuenta de lo que nos falta. Deseosa de que la felicidad colme nuestras vidas. E intercediendo por nosotros ante su Hijo. Ojalá ellos conviertan también hoy en vino de fiesta y de amor, en alegría e ilusión, todo lo que hay en nuestras manos. Que ellos, tanto para N. y NN., a los que deseamos todavía otros muchos años de felicidad, como para nosotros, que les acompañamos un poco con envidia y deseos de imitarles, nos llenen de su bendición y den un sentido de esperanza a nuestra vida de cada día. En nuestra Eucaristía, una vez más, Cristo, Jesús, además de estar presente con nosotros, y habernos iluminado con su Palabra de salvación, nos va a hacer el mejor Don: El mismo se nos da como comida y bebida, como Pan de vida y Vino nuevo de amor y de comunión. Felicidades. Que siga creciendo todavía vuestro amor. Y el nuestro. (*)
Renovación de las promesas bautismales
Sacerdote: NN., agradecemos con vosotros el haber recorrido, cogidos de la mano, un largo trecho de vida como son 50 años de convivencia. Porque habéis llegado a esta altura amándoos y respetándoos, renovad ahora delante de Dios, de vuestros hijos y nietos, y ante esta Comunidad, que es la vuestra, las promesas de amor y de fidelidad que tantas veces os habéis comunicado. Y confirmad con un gesto la decisión de culminar vuestra vida ayudándoos a ser felices.
Un jubilar: Delante de Dios y de todos vosotros evocamos aquel día en que, como creyentes, pronunciamos un sí responsable al amor. Reconocemos que hemos pasado por muchas dificultades, pero hemos experimentado que lo más bello de la vida es la generosidad, la comprensión y el perdón. Hoy renovamos el compromiso de querernos, de comprendernos en medio de tantas limitaciones como aparecen con los años, y de seguir ayudándonos. Damos gracias por los hijos y los nietos. Y confiamos, con la ayuda de Dios y de todos vosotros, acabar dignamente nuestro paso por la tierra.
Gesto: Se entregan mutuamente una flor y se besan. La asamblea aplaude.
Credo (nieta)
Creemos en el amor que viene de Dios limpio y desinteresado. Creemos en el amor que une al hombre y a la mujer en el sentimiento y en la vida. Creemos en el amor que se proyecta en el ser del hijo que nace. Creemos en la familia como espacio de convivencia fundada en el amor. Abuelos, creemos en vuestro amor, valoramos vuestra confianza y aplaudimos vuestra fidelidad. Gracias a vosotros, vuestros hijos y nietos podemos abrir los ojos cada día...
Oración de los fieles
Nuestro corazón tiene hoy sus puertas abiertas a todos. Nadie debe ser olvidado, ninguno puede quedar atrás.
1.- Nuestro corazón tiene hoy sus puertas abiertas a todos. Pidamos por N y N____ para que el compromiso de amor que han renovado delante de Dios, de la familia y amigos, crezca cada día y se mantenga vivo hasta el final de sus días ... ROGUEMOS AL SEÑOR...
2.- Pedimos por su hogar y por su familia, para que su casa sea un hogar de acogida, los hijos su mayor alegría, y la fe, la esperanza y la caridad, sus raíces más profundas ... ROGUEMOS AL SEÑOR...
3.- Para que unan sus esfuerzos y trabajos en la creación de un mundo más justo y humano, junten sus manos a las de otros hermanos y participen en la oración de la comunidad cristiana que les acogerá con calor divino y humano ... ROGUEMOS AL SEÑOR...
4.- Pedimos por todas las familias del mundo, para que nunca se acabe el amor, y vivan siempre felices. ROGUEMOS AL SEÑOR...
Ofrendas
Anillos
Hace años, N____y N_____se regalaron el uno al otro estos anillos, como símbolo de mutua entrega y de trabajos compartidos. Hoy, los vuelven a ofrecer sobre este altar como señal de fidelidad y lealtad ante Dios y los demás. (Los esposos ofrecen sus anillos al Sacerdote que los coloca sobre el altar.)
Flores
También ofrecemos este ramo de flores, como señal de amor y ternura: La ternura y el amor de tener a la familia reunida, compartiendo esta fiesta y este día de alegría. (Se hace la ofrenda del ramo de flores al sacerdote que lo coloca sobre el altar.)
Regalo sorpresa
Y dejamos para descubrir al final este regalo sorpresa. Simboliza la amistad y el cariño de todos los que estamos aquí reunidos. (Se hace la ofrenda al sacerdote que lo coloca sobre el altar.)
Pan y Vino
También ofrecemos el pan y vino de la Eucaristía, símbolos de comida y bebida. Que con la bendición de Dios. Padre de familia, se conviertan en Pan de Vida y Bebida de Salvación para nosotros y para todas las personas de la tierra. (Se hace la ofrenda del pan y el vino.)
Oración sobre las ofrendas
Te presentamos, Señor, el vino y el pan, frutos de la tierra que Tú nos has dado y del trabajo de los hombres y mujeres que sembraron la semilla y hoy te ofrecen estos dones frutos de su amor y trabajo, y del tuyo. Te pedimos fuerzas para hacer de nuestro mundo una paz sabrosa y alegre como el pan y el vino; ternura para seguir abriendo nuestro hogar a todo el mundo; y amor para seguir queriendo a nuestros hijos y nietos. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
Plegaria Eucarística
Señor y Dios nuestro, te damos gracias y te bendecimos porque eres el Dios del amor. Nos has creado con infinitas ansias de amar y has querido que el amor entre un hombre y una mujer sea para nosotros, los cristianos, un sacramento: un signo de tu presencia, de la gracia y de tu amor. Te alabamos por el amor que existe en el mundo: el de los esposos, el de los padres y los hijos, el de los hermanos y familiares, el de los amigos, el de los sacerdotes, religiosos y religiosas... Nos unimos a todos los que hicieron de su vida un poema de amor comprometido. Pero, sobre todo, te bendecimos por Jesucristo, el que gastó la vida por amor. Y unidos a todos ellos entonamos el canto de los ángeles diciendo:
Santo, Santo, Santo...
SACERDOTE: Dios del Universo: Al crear al hombre a tu imagen y semejanza, les hiciste hombre y mujer.
TODOS: GRACIAS, SEÑOR, PORQUE TU HAS PUESTO EN ELLOS/ EL AMOR QUE LES UNE. SACERDOTE: Tú has hecho del matrimonioun signo de tu amor para con nosotros. Que tu Espíritu, hoy como entonces, haga de este pan y de este vino el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, signos de tu alianza con nosotros. Padre de bondad: Nosotros hacemos hoy y ahora, lo que Jesús hizo la víspera de su Pasión: Queriendo compartir, en la Ultima Cena, su Amor con los suyos, tomó pan, lo bendijo, lo partió...
Este es el sacramento de nuestra fe.
TODOS: ANUNCIAMOS TU MUERTE, PROCLAMAMOS TU RESURRECCION...
SACERDOTE: Padre, lleno de bondad: Recordamos la muerte de tu Hijo amado, prueba suprema de su amor hacia nosotros. Recordamos, también, su Resurrección y su entrada en tu Gloria, que son el fundamento de nuestra esperanza de vivir un día junto a Ti.
TODOS: ACOGE LA OFRENDA DE CRISTO JESUS QUE SE HA CONVERTIDO EN LA OFRENDA DE LA GRAN FAMILIA CRISTIANA.
SACERDOTE: Acuérdate, Señor, de tu Iglesia, extendida por toda la tierra. Tú la quieres siempre: Joven libre y fiel.
TODOS: QUE TU ESPIRITU LA CONDUZCA SIEMPRE POR LOS CAMINOS DE LA VERDAD y DE LA UNIDAD.
SACERDOTE: Dios del amor y de la vida: Tú has unido el amor de estos esposos... que se han prometido fidelidad y ayuda y se han entregado, mutuamente, sus corazones y sus vidas.
TODOS: CONSERVA EN ESTOS NUEVOS ESPOSOS/ EL AMOR QUE HOY SE TIENEN./ Y QUE SU AMOR SUBA HASTA TI.
SACERDOTE: Te pedimos, Señor, por todas nuestras personas queridas que ya no están con nosotros, porque nos han precedido en el camino hacia Ti. Acógelos en tu Reino de gloria y de paz. Dios y Padre nuestro: Tú que quieres nuestro bien, reaviva nuestro amor hacia Ti y nuestra esperanza de vivir un día contigo, para bendecirte y alabarte, como lo hacemos ahora, por medio de Jesús, tu Hijo.
TODOS: POR CRISTO, CON EL Y EN EL...
COMPARTIMOS EL PAN Y LA PAZ.
Padre Nuestro
La Eucaristía nos une, ya no vivimos cada uno sólo para lo nuestro, para nuestros asuntos. Lo compartimos todo, porque somos todos hijos de Dios, al que llamamos "Padre Nuestro". Son viejas palabras desgastadas por el paso de los años, desgastadas a fuerza de repetirlas. Pero hoy vuelven a ser nuevas y originales cuando rezamos: Padre Nuestro ...
Nos damos la paz
Es el momento de desearnos la paz...
Compartimos el Pan
Yo soy el pan vivo, nos dice Jesús. Soy un pan distinto al de todos los días. Si alguien come de este pan, vivirá para siempre. Porque el pan que yo doy es mi Carne, es mi vida entregada por todos. - Dichosos nosotros por haber sido invitados a esta Comunión. - Señor, no soy digno de que entres en mi casa ...
Renovación del consentimiento
Sacerdote Estamos llegando al final de esta celebración familiar, pero todavía nos queda algo importante, para que no falte ningún detalle: * Suplicar la protección de nuestra Madre del Cielo, la Virgen María * Renovar nuestra Promesa de Amor para el resto de nuestras vidas, con la Bendición de Dios, Padre de la Gran Familia. * y Sellar nuestro Compromiso Matrimonial con los anillos, símbolo de amor y de fidelidad ,
Ofrenda floral y oración a la Virgen(La esposa hace la ofrenda del ramo de flores y recitan esta oración )
Esposo
" Una mujer de nuestra familia nos mira desde el cielo con ternura y con amor: Es María, la Madre de Jesús y nuestra Madre. No se puede vivir sin una madre. A ella elevamos nuestra plegaria al terminar esta Celebración.
Esposa
María del "sí", para acoger el Amor, que florece cada mañana. María, ternura para los besos enamorados, María, sonrisa de cada amanecer, como si todo empezara a florecer, .. protege los pasos de NN_____ en el camino que aún han de recorrer juntos hasta llegar un día junto a ti.
Entrega de los anillos
Mirad vuestras manos de nuevo. Hace muchos años que ante Dios en el altar unisteis vuestras manos. Esas manos han envejecido. Han trabajado, han orado. Han sostenido a vuestros hijos. Han dado amor y vida. Han llevado la riqueza de vuestro corazóna los demás. Han transcurrido muchos años. Ha habido muchas alegrías y también sufrimientos, pero en todo ha permanecido vuestra fidelidad, la tranquila y profunda fidelidad mutua y un amor indescriptible. No necesitáis deciros muchas palabras. Vuestra unión resulta obvia. No podéis imaginaros la vida el uno sin el otro. Vuestro sí continúa siendo un sí, ahora más maduro y convencido que aquel sí de hace cincuenta años.
Sacerdote * Pon este anillo a tu esposo/a y renueva tu compromiso de amor, para el resto de vuestra vida.
Esposo/a:
N_____ recibe esta alianza en señal de mi amor fiel por ti.
Sacerdote Bendice y santifica Señor, el amor de___________y _____________ Que con estos anillos, signo de fidelidad, renuevan su promesa de amor para el resto de sus vidas. Lo que Tú has unido, Señor, haz que dure por toda la eternidad.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén
Oraciones de Acción de gracias
Acción de gracias de una nieta:
Abuelos, con vosotros queremos dar gracias a Dios por la vida, el amor y la entrega que habéis tenido. Pero a vosotros os queremos agradecer el regalo de nuestros padres. Gracias a ellos y a vosotros, existimos. Os queremos agradecer vuestro cariño de abuelos y los muchos ejemplos que nos habéis dado. Gracias, abuelos.
Acción de gracias a Dios:
Agradecemos a Dios que os ha ayudado a llegar con vida a vivir este momento. Agradecemos el que hayáis sido fieles en el matrimonio. Damos gracias por los hijos, yernos y los nietos. Significan mucho para vosotros, además de que son en este momento un estímulo y un consuelo. Agradecemos la ayuda que habéis recibido de muchas personas a lo largo de vuestro matrimonio. Pedimos a Dios que os bendiga...
- Dios Padre os llene de gozo y os bendiga. AMÉN - Cristo Jesús os siga entusiasmando con su Evangelio. AMÉN. - El Espíritu os asista y os siga nutriendo con su amor. AMÉN.
Bendición de los esposos
Padre Santo, autor del Universo, que creaste al hombre y a la mujer a Tu Imagen y has bendecido la unión matrimonial.
Te pedimos por esta esposa que hoy después de ____años de convivencia, renueva con su marido la Alianza de Bodas. Descienda sobre ella, Señor, y sobre el compañero de su vida tu abundante Bendición. Para que en el gozo de su mutua entrega se vean felices con sus hijos, fruto de su amor. Que en la alegría te alaben, Señor, y en la tristeza te busquen; en el trabajo encuentren el gozo de tu Ayuda y en la necesidad sientan cercano tu Consuelo; que participen en la Vida de tu Iglesia, y den testimonio de ti entre los hombres. Y después de una vida feliz lleguen al reino de los Cielos, con sus hijos, nietos y, con estos amigos y familiares que hoy les acompañamos.
Bendición final: Nos despedimos con la Bendición.
Moniciones finales
Amigos, la experiencia confirma esta gran verdad: el amor no acaba nunca. Ciertas emociones acaban. Ciertos estímulos pierden vigor. Las primeras ilusiones varían con el correr de los años. Pero el amor verdadero no se acaba ni se gasta; al contrario, se conquista día a día... |
