Para una oración comunitaria

o una reflexión personal

 

 

1.- Ambientación (Una cosa sólo es necesaria ...)

 

Casi sin darnos cuenta, las actividades, preocupaciones y trabajos de cada día van modelando nuestra manera de vivir y de ser. Más aún. Si no somos capaces de vivir desde nuestro interior, los problemas y acontecimientos cotidianos tiran de nosotros y nos llevan de un lado para otro, sin otro horizonte que la preocupación de cada día. Por eso, es bueno que, al hacer el plan de vacaciones, sepamos escuchar las palabras de Jesús a aquella mujer tan activa y trabajadora: «Marta, Marta: andas inquieta y nerviosa con tantas cosas y sólo una es necesaria».

Agitados por tantas ocupaciones y preocupaciones, necesitamos obsequiarnos a nosotros mismos con el regalo del descanso y la vacación para sentirnos de nuevo vivos. Pero necesitamos, además, pararnos y encontrar el sosiego y silencio necesarios para recordar de nuevo «lo importante» de la vida.

Las vacaciones de este año tendrían para nosotros un contenido nuevo y enriquecedor si fuéramos capaces de responder, durante el descanso veraniego, a estas dos sencillas preguntas: ¿cuáles son las pequeñas cosas de la vida que la falta de sosiego, de silencio y de oración han agrandado indebidamente hasta llegar a agobiarme y matar en mí el gozo de vivir?, ¿cuáles son las cosas realmente grandes a las que he dedicado demasiado poco tiempo, vaciando y empobreciendo así lamentablemente mi vida diaria?

En el silencio y la paz  podemos encontrarnos más fácilmente con nuestra propia verdad, pues volvemos a ver las cosas tal como son. Y, sobre todo, podemos encontrarnos con Dios y descubrir de nuevo en Él no sólo la fuerza para seguir luchando sino también el descanso verdadero y la fuente última de paz.

 

2.- Canto:

 

La bondad y el amor del Señor,

duran por siempre, duran por siempre (bis)

 

Alabemos al Señor,

nos inunda con su amor.

 

Da la paz al corazón,

nos inunda con su amor

 

3.- Tres símbolos para la oración

 

Una revista del corazón

 

Señor, traemos a esta oración una revista del corazón, como expresión de la banalidad, de la vida y de cómo, al menos en lo que nos muestran, la gente vive sin valores definidos, víctimas de la moda o del qué dirán. Con ella, nosotros te queremos expresar nuestros deseos de vivir desde el mensaje y los valores de tu Hijo, a la vez que te pedimos fortaleza para poderlo hacer en medio de este mundo hostil.

 

Presentación de unos cascos de audio

 

Señor, te presentamos estos cascos, que utilizan tanto los jóvenes de hoy para oír música. Son, sin embargo, un poco símbolo de la soledad, pues nos aíslan unos de otros. Eso es precisamente lo que te queremos ofrecer hoy, como uno de los problemas, que sufre mucha gente. Pero la soledad sólo se vence con la compañía, y ése es nuestro compromiso, tanto individual como comunitariamente.

 

Presentación de un reloj

 

Y traemos, Señor, este reloj, que simboliza las prisas y el estrés al que se ven sometidos los hombres y mujeres de hoy, que viven precisamente contrarreloj. También te traemos el compromiso de todos de ser un poco de descanso y sosiego para los demás, en vez de fuente creciente de problemas.

 

4.- El arte de descansar

Venid a mí todos los que estáis cansados Mt 11, 25-30

 

Somos muchos los que vivimos sometidos a un ritmo duro de trabajo que nos va desgastando a lo largo de los meses. Por eso, al llegar esta época veraniega, todos buscamos de una manera u otra, un tiempo de descanso que nos ayude a liberarnos de la tensión, el agobio, el desgaste y la fatiga que hemos ido acumulando a lo largo de los días.

Pero, ¿qué es descansar? ¿Es suficiente recuperar nuestras fuerzas físicas, tomando el sol durante horas y más horas junto a la orilla de cualquier mar? ¿Basta con olvidar nuestros problemas y conflictos sumergiéndonos en el ruido de nuestras fiestas y verbenas? Al retorno de las vacaciones, más de uno siente en su interior la sensación de haberlas perdido. Y es que también en vacaciones podemos caer en la tiranía de la agitación, el ruido, la superficialidad y la ansiedad del disfrute fácil y agotador. No todos saben descansar. Y quizás el hombre moderno necesita urgentemente iniciarse en el arte del verdadero descanso.

 

Necesitamos, antes que nada, encontrarnos más profundamente con nosotros mismos y buscar el silencio, la calma y la serenidad que tantas veces nos faltan durante el año, para escuchar lo mejor que hay dentro de nosotros y a nuestro alrededor.

Necesitamos recordar que una vida intensa no es una vida agitada. Queremos tenerlo todo, acapararlo y disfrutarlo todo, y nos hacemos rodear de mil cosas superfluas e inútiles que ahogan nuestra libertad y espontaneidad.

Necesitamos redescubrir la naturaleza, contemplar la vida que brota cerca de nosotros, detenernos ante las cosas pequeñas y las gentes sencillas y buenas. Experimentar que la felicidad tiene poco que ver con la riqueza, los éxitos y el placer fácil.

Necesitamos recordar que el sentido último de la vida no se agota en el esfuerzo, el trabajo y la lucha. Por el contrario, se nos revela con más claridad en la fiesta, el gozo compartido, la amistad y la convivencia fraterna.

Pero necesitamos, además, enraizar nuestra vida en ese Dios «amigo de la vida», fuente del verdadero y definitivo descanso. ¿Puede descansar el corazón del ser humano sin encontrarse con Dios? Escuchemos con fe las palabras de Jesús:

 

5.- Lectura del Evangelio Mt, 11,25-30

 

+ Lectura del santo evangelio según san Mateo

En aquel tiempo, exclamó Jesús:
-«Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla. Si, Padre, así te ha parecido mejor.
Todo me lo, ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.
Venid a mi todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mi, que soy manso
y humilde de corazón; y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera.»

 

                                                                    Palabra del Señor.

 

6.- Reflexión...

 

Un muchacho entró con paso firme a la joyería y pidió que le mostraran el mejor anillo de compromiso que tuvieran.

El joyero le presentó uno. La hermosa piedra, solitaria, brillaba como un diminuto sol resplandeciente.

El muchacho contempló el anillo y con una sonrisa lo aprobó.

Preguntó luego el precio y se dispuso a pagarlo. -¿Se va usted a casar pronto? -le preguntó el Joyero.

-¡No! -respondió el muchacho-, ni siquiera tengo novia.

La muda sorpresa del joyero divirtió al comprador.

-Es para mi madre -dijo el muchacho-. Cuando yo iba a nacer estuvo sola; alguien le aconsejó que me matara antes de que naciera, así se evitaría problemas. Pero ella se negó y me dio el don de la vida. Y tuvo muchos problemas.

Muchos. Fue padre y madre para mí, fue amiga y hermana, fue mi maestra. Me hizo ser lo que soy. Ahora que puedo le compro este anillo de compromiso. Ella nunca tuvo uno. Yo se lo doy como promesa de que si ella hizo todo por mí, ahora yo haré todo por ella. Quizá después entregue otro anillo de compromiso. Pero será el segundo.

El joyero no dijo nada. Solamente ordenó a su cajera que hiciera al muchacho el descuento que sólo se hacía a los clientes importantes.

 

Reflexionemos:

 

Tenemos casas más grandes, pero familias más pequeñas.

Tenemos más compromisos, pero menos tiempo.

Tenemos más medicinas, pero menos salud.

Hemos multiplicado nuestras fortunas, pero hemos reducido nuestros valores.

Hablamos mucho, amamos poco y odiamos demasiado.

Hemos llegado a la Luna y regresamos, pero tenemos problemas para cruzar la calle y conocer a nuestro vecino.

Hemos conquistado el espacio exterior pero no el interior.

Tenemos mayores ingresos, pero menos moral.

Estos son tiempos con más libertad, pero menos alegría.

Son días en los que llegan dos sueldos a casa, pero aumentan los divorcios.

Son tiempos de casas más bonitas, pero más hogares rotos.

No guardes nada «para una ocasión especial», porque cada día que vives es una ocasión especial.

Lee más, siéntate en la terraza y admira la vista sin fijarte en las malas hierbas; pasa más tiempo con tu familia y con tus amigos; come tu comida preferida; visita los sitios que ames.

La vida es una sucesión de momentos para disfrutar, no es sólo para sobrevivir.

Usa tus copas de cristal; no guardes tu mejor perfume, úsalo cada vez que te den ganas de hacerlo.

No te guardes tus sentimientos, exprésalos, las personas que quieres necesitan que les digas con frecuencia que las quieres.

Las frases: «Uno de estos días» y «Algún día», quítalas de tu vocabulario.

Escribamos aquella carta que pensábamos escribir «uno de estos días». Digamos hoy a nuestros familiares y amigos, cuánto los queremos. No retardes nada que agregue risa y alegría en tu vida.

 

Cada DÍA, HORA, MINUTO es especial. Si estás tan ocupado y no puedes tomarte unos minutos para transmitir este mensaje a alguien que tú quieras, y te dices a ti mismo que lo harás «uno de estos días», piensa que «uno de estos días» puede estar muy lejano, o puede que tú no llegues nunca.

 

No tienes tiempo? Muy cierto...

Para las personas que dicen que no tienen tiempo de nada o una agenda saturada  Un  experto  asesor  de  empresas  en Gestión del Tiempo quiso sorprender a los asistentes a su conferencia.

Sacó  de  debajo  del escritorio un frasco grande de boca ancha. Lo colocó sobre la mesa,
junto a una bandeja con piedras del tamaño de un puño y preguntó:.

Cuantas piedras piensan que caben en el frasco?
Después de que  los  asistentes  hicieran  sus conjeturas, empezó a meter piedras hasta que llenó el frasco.

Luego preguntó: Esta lleno?
Todo el mundo lo miro y asintió. Entonces sacó de debajo de la mesa un cubo con gravilla. Metió parte de  la gravilla  en el frasco y lo agitó.
Las piedrecillas penetraron  por  los espacios que dejaban las piedras grandes.

El experto sonrió con ironía y repitió: Esta lleno?
Esta vez los oyentes dudaron:
Tal vez no, Bien!
Y puso en la mesa un cubo con arena que comenzó a volcar en el frasco.
La arena se filtraba en los pequeños recovecos que dejaban las piedras y la grava.

Está lleno? pregunto de nuevo. - No!, exclamaron los asistentes.
Bien, dijo, y cogió una jarra de agua de un litro que comenzó a verter en el frasco. El frasco aun no rebosaba.

Bueno, que hemos demostrado?, preguntó.. Un alumno  respondió:
Que  no  importa lo llena que esté tu agenda, si lo intentas, siempre puedes hacer que quepan más cosas.

¡NO!,concluyó el experto:  Lo que esta lección nos enseña es que si no colocas  las  piedras  grandes primero, nunca podrás colocarlas después.
¿Cuales son las grandes  piedras  en  tu  vida?. Tus hijos, tus amigos, tus sueños, tu salud, la persona  amada?
Recuerda,  ponlas primero. El resto encontrará su lugar.

 

Peticiones

 

Tú eres, Padre, POSADA EN EL CAMINO de la vida, para nuestro descanso y alegría. Escucha las súplicas que te dirigimos en medio de todos nuestros cansancios:

 

DANOS, SEÑOR, DESCANSO EN EL CAMINO

 

1. A todos los que se sienten cansados, agobiados e impotentes ante un mundo cargado de injusticia, dolor, violencia y sufrimiento.

2. A todos los que se sienten hijos de una Iglesia envejecida y triste, dominante y opresiva.

3. A todos los que te buscan por caminos equivocados y no descubren en ti el gozo de una buena noticia.

4. A todos los que se sienten culpabilizados y no experimentan tu amor gratuito e incondicional.

5. A todos los que viven su propia fe como una carga difícil de llevar y viven bajo el peso de una ley inexorable.

6. A todos los que no encuentran alegría en sus vidas.

 

Que tu Palabra, Señor, llegue hasta todos nosotros y nos alivie del cansancio y el agobio de la vida, porque tu yugo es suave y tu carga ligera. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

Padre nuestro...

 

Oración

 

Venid a un sitio tranquilo,

nos susurras al oído sin parar,

y nosotros vivimos distraídos,

corriendo siempre, sin tiempo para descansar.

 

Hoy, esta tarde

con todos estos amigos que me acompañan

      me presento ante ti como cuenco vacío,

      para que me llenes de tu amor.

 

      Me presento ante ti como barro fresco,

      para que me des forma de nuevo.

 

      Me presento ante ti como cuaderno usado,

      para estrenar pagina nueva contigo.

 

      Me presento ante ti, lleno de mí,

      para que me vacíes

   y seas tú la presencia que me habita en el fondo.

 

Me presento ante ti,

aunque a penas te tengo presente,

para que tú me invadas,

me envuelvas,

me lleves de la mano.

 

Gracias, Señor, por tus invitaciones

a gozar de ratos de oración,

no permitas que nunca me distraiga

para que siempre me alimente de tu Amor.

 

 

10.- Canto:

 

Te bendecimos, Padre, Dios del cielo y la tierra;

lo escondido a los sabios a los pobres revelas,

lo escondido a los sabios a los pobres revelas.

 

Mirad las aves, ellas no siembran

y el alimento se lo da Dios.

Mirad los lirios no tejen ni hilan,

mejor vestidos que Salomón.

 

Bendito seas, Padre en tus obras;

con tu mirada se enciende el sol.

En tus promesas, nuestra esperanza

y en nuestra frente tu bendición.

 

Reflexión final…

 

Antes de ir de vacaciones... ¡vacúnate!

"Venid a descansar a un sitio tranquilo..." ¿Qué es descansar? Quizá penséis que es una pregunta tonta... A veces ocurre que a la vuelta de las vacaciones muchos tienen la impresión de haberlas malgastado tontamente... Y que más que descansar han vuelto más estresados que cuando fueron...

Por eso pienso, que tan importante como el destino de vacaciones, las reservas de hotel, las excursiones, las tarjetas... son las vacunas... He aquí una serie de vacunas para convertir el tiempo de vacaciones en tiempo de descanso...

Vacuna contra la monotonía. Tanto si vas a la playa, a la montaña, a la casa del pueblo, como si este año te toca «veranear» donde normalmente «invernas,» tienes que saber que, si olvidas esta vacuna, probablemente corras el peligro de hacer lo de todos

los veranos, de hartarte de las mismas cosas y, lo que es peor, a la vuelta de vacaciones, llegar tostado por la «mala leche.»

Vacuna contra el estrés. Si tú eres de los que se mueve normalmente al compás de las agujas del reloj, es muy conveniente que no descuides esta vacuna. Te ayudará a

«olvidar» tu apretada agenda, tus preocupaciones, tu trabajo... Ah, y uno de los síntomas para saber si esta vacuna esta surtiendo el efecto deseado en tu organismo es

comprobando si puedes sobrevivir un día, una semana, un (esto es para nota) mes entero sin la preocupación del dichoso móvil.

Vacuna contra los nervios desatados. Está indicada, sobremanera, para las largas colas. En la carretera, en los museos, en los supermercados, en los chiringuitos... Ante todo no pierdas los nervios y disfruta. Se cuenta que Jesús en el sermón de la montaña habló de otra bienaventuranza que los evangelistas la veían poco formal y no la quisieron

recoger: «Dichosos los lentos, porque no se perderán el más mínimo detalle de la vida.»

Vacuna contra «los insectos insoportables.» No me estoy refiriendo a pulgas, avispas, escarabajos, chinches y demás especies. Me refiero a otro grupo más común: tus

amigos, tu mujer, tus hijos, tu familia..., aquellos con los que tienes que pasar estas vacaciones... Es el momento de ofrecer tu tiempo o, lo que es lo mismo, tu vida, a los tuyos, sin las prisas del trabajo y las obligaciones de cada día.

Vacuna contra el «ya hablaremos.» Son las vacaciones un tiempo privilegiado para no quedar las conversaciones a medias. Ya no hay excusas: «Tienes que ir al colegio, se hace tarde...» En la mesa, debes saber, que se nutren los estómagos, mas en la

sobremesa se nutren ¡Y de qué manera! los afectos. Es el tiempo indicado para unir comida con cena sin despegar «el culo» de la silla... hablando, riéndose, escuchando..., en fin, queriendo y viviendo «a pierna suelta.»

Vacuna contra el asfalto. Evita en la medida de lo posible las aglomeraciones, los coches, los bares... Da a tus pulmones un premio respirando aire fresco ya tus sentidos obséquialos con una bella puesta de sol o un campo sembrado de Vida.

Vacuna contra los mapas de carretera. Esta vacuna te ayudará a «perderte.» Sí, has leído bien, a perderte en una encrucijada de pequeños pueblos, en un silencioso pinar o, simplemente, en tu habitación. Y es que a veces es bueno perderse para encontrarse a uno mismo. . «Vacuna contra la boca seca.» Este verano da vacaciones a tu lengua y pon a currar (ya era hora, ¿no?) a tus oídos... Y es que debes saber que Dios nos dio una boca y dos oídos, precisamente para eso, para escuchar el doble de lo que hablamos.

Vacuna contra «el yo-yo.» No, no se trata del famoso jueguecito. Tal vez veranear sea conjugar la vida en segunda persona. No donde yo quiero ir sino donde quieras ir tú; no lo que a nú me agrada, sino lo que te complazca a ti; no donde, cuando y como yo quiera, sino cuando, donde y como quieras tú.

Vacuna contra la maleta a medio hacer. Se te pueden olvidar las bermudas, o la crema protectora o las sandalias, incluso, si me apuras, hasta el botiquín de primeros auxilios... pero nunca se te puede olvidar a Jesús. Él también merece unas vacaciones y justamente este año te ha elegido a ti para pasarlas juntos... ¿Qué dices?

Sí, el descanso veraniego puede ser un tiempo magnífico para revisar nuestra vida, reconocer nuestras equivocaciones, respetar nuestros límites y aprender a vivir de manera más humana... Es una forma de escuchar la invitación de Jesús: "Venid a un sitio tranquilo a descansar".

Cuadro de texto: Orar en verano