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“La que ha sido una vez madre nunca dejará de serlo”
Escribe San Agustín: “No puedo pasar por alto los sentimientos que mi alma tiene ansias de manifestar; se refieren a aquella sierva tuya que me alumbró en la carne a la luz temporal y que me parió en el corazón para nacer a la vida eterna” (L IX, 8)
Estremecido mi amor filial por estas expresiones del santo por su madre, me sirven de reflexión y de homenaje a mi madre fallecida recientemente. A lo largo de mi vida he conocido a muchas madres, unas estrenando maternidad, con sus hijos recién nacidos en brazos, acunándolos y soñando con el porvenir de los pequeños, otras llevándolos de la mano enseñándoles a dar los primeros pasos. La vi también, en la madurez de su maternidad, rodeadas de sus hijos adultos siendo el imán que atraía y convocaba con fuerza a la familia. En ocasiones la figura de la madre se agigantaba en momentos de dolor o de gozo, de preocupación o de bienestar… y, así, hasta la cima de su vida cuando la nieve coronaba sus sienes, sus ojos se iban apagando y sus mejillas tenían muy marcados los surcos de su ternura maternal. “La que ha sido una vez madre nunca dejará de serlo, ese don no se desgasta, se enriquece con el tiempo”.
Quiero hilvanar con algunas imágenes lo que recuerdo de la mía: Madre es un huerto regado por arroyos de abnegación y paciencia, es un jardín florecido, muy cuidado con las flores de mil formas y colores siempre abiertas. Madre es panal con celdillas repletas de dulzura como miel, que rezuman en una entrega diaria sin vacaciones, ni vaivenes, siempre fiel. Madre es fuente con agua tan cristalina que no hay hijo sediento que no se acerque a beber. Madre es un camino sencillo tan gastado por sus pasos, que lo pueden transitar sin herirse, niños, adultos, ancianos. En él no hay tropiezos, ni intrincados recovecos, todo es llano. Madre es abanico de seda, que alivia cuando abrasa fuerte el calor del estío y tiene en cada varilla escritos muchos requiebros de amor por sus hijos conocidos. Madre es rampa suave que ayuda a escalar metas nuevas, metas altas y se goza al ver que sus hijos las alcanzan poco a poco, con esfuerzo. Madre es un nido caliente y suave a la vez, donde pueden rehacer desconchones y desgastes para seguir el camino con nuevo brío y coraje. Madre es un rayo de luna tenue que cada noche nos besa y deshace nubecillas que, a lo largo de los días, se presentan muchas veces. Madre es el gozo del hogar que llena la casa entera, nunca se agota en el dar, con su sonrisa espolea a no dejarse vencer por los miedos que nos cercan. Madre es goma para borrar los mil fallos de sus hijos, generosa en otorgar con el perdón el olvido. Madre es manantial de cariño, y es pradera de amor, es canto en sí sostenido y es noble y rico arcón para guardar tesoros de experiencia. Madre es una mano extendida que acoge, sostiene, levanta, señala rutas, acaricia… Madre es un puente seguro por donde pasan sus hijos y es almena elevada en tiempo de peligro. Madre es centinela de amor que en lontananza vigila, es barca para cruzar sin temor hasta la orilla, es brújula de navegar y es sol de mediodía. Madre es todo eso y mucho más… Ciertamente gozarás, y si tienes la dicha de tener a tu madre a tu lado, en un susurro de amor, desgránale como un canto, muy despacio: “La que ha sido una vez madre nunca dejará de serlo, es don que no se desgasta, se enriquece con el tiempo”.
En homenaje a mi madre: Teresa.
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Encargado de la Página: Juan Jáuregui Castelo Dirección: Casa Parroquial. 39627 PENAGOS (Cantabria) Tfnos: 942-554180 y 659673167 Correos electrónicos: juanjauregui@terra.es
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SALMOS RESPONSORIALES (Ciclo B)
Todos los salmos del Ciclo B, en una carpeta con su letra y partitura y dos Cds con la grabación de los mismos. Se trata de un material artesanal con el que se pretende animar a recuperar el Salmo Responsorial como el canto central de la Liturgia de la Palabra. Si alguno le interesa, puede hacer los pedidos a la dirección de la página web, que aparece debajo de esta nota.
Precio de la carpeta y los dos Cds, con el envío incluido: 10 Euros
Y en esto que pudiéramos denominar “Operación salmo”, no estaría de más organizar algún encuentro en las Parroquias, Comunidades, Arciprestazgos, Vicarías… para impulsar el servicio de la animación litúrgica del salmista. Yo desde esta página y estas letras, estoy a disposición de cuantas iniciativas pudieran plantearse en este sentido. |


